Respirar para aliviar el dolor

Quizás nunca, como en estos tiempos del COVID-19, los seres humanos habíamos cobrado conciencia de lo vital que es para nosotros el acto de inhalar y exhalar

Respirar para aliviar el dolor
Rossana Ayala/ Pasión por correr/ Opinión El Heraldo de México

Lo hacemos desde el primer momento que llegamos a este mundo; lo repetimos cada día, cada segundo, de manera natural e inconsciente. En un minuto inspiramos y expiramos entre cinco y seis litros de aire y en un día lo hacemos mecánicamente en 21 mil ocasiones. De ello depende nuestra vida y sólo cuando nos falta, cuando algo o alguien nos lo impide, entendemos que aquello que hacemos, desde el día que nacemos hasta el día de nuestra muerte, es lo que nos mantiene vivos: respirar.

Quizás nunca como en estos tiempos del COVID-19 los seres humanos habíamos cobrado conciencia de lo vital que es para nosotros el acto de inhalar y exhalar, de respirar el oxígeno, ese compuesto invisible que flota en nuestra atmósfera y que es lo que permitió, junto con el agua, la vida en este planeta y lo que nos mantiene vivos. Algo que siempre hicimos natural y mecánicamente hoy cobra un nuevo sentido ante la amenaza de un virus que ataca directamente nuestra función vital más importante: la respiración.

Hoy te propongo que empieces a correr de una manera diferente. Más consciente, concentrándonos de manera absoluta en el movimiento del aire, inhalar y exhalar, en un movimiento que del exterior llega al interior, como una forma de apropiarte de la realidad. Observa cómo el aire entra por la nariz, se calienta un poco en las fosas nasales y viaja hasta la garganta; siente cómo pasa por la tráquea y llega hasta tus pulmones. Ahora observa el camino de vuelta que recorre el aire desde los pulmones hacia afuera. A este tipo de respiración le llaman en mindfulness: respiración consciente.

En este caso, cuando camines o corras centrando tu atención en la respiración, ni la velocidad, el ritmo o la distancia serán relevantes; lo importante será la respiración. Si de pronto se convierte en un jadeo, entonces disminuye la velocidad, cambia el ritmo e inhala y exhala con calma.   

¿Y qué pasa en tus pulmones cuando entrenas de una manera regular y constante durante varias semanas o meses? La capacidad pulmonar puede llegar a aumentar hasta un 15%, haciendo más eficiente su funcionamiento. Si buscabas una motivación para ejercitarte o para no dejar de hacerlo, ésta es una razón de peso: tu salud, tu calidad de vida, dependen también de pulmones sanos y más fuertes. Te ayudarán a prevenir muchas enfermedades cardiovasculares y pulmonares.

Una buena amiga me comentaba que tal vez el origen de muchos de nuestros problemas de salud es que no sabemos respirar bien; lo cierto es que todo comienza con la respiración, pues es nuestra principal fuente de energía. ¿Cuánto tiempo puedes estar sin respirar? Reconectémonos con nuestra respiración y, con un poco de entrenamiento, conseguiremos, incluso, modificar la frecuencia de los latidos del corazón.

Tomémonos un respiro, profundo y consciente, agradeciendo al mismo tiempo que tenemos vida y salud.

POR ROSSANA AYALA
AYALA.ROSS@GMAIL.COM
@AYALAROSS1

 


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