DIPLONOTAS

Ucrania en Davos

Lo que más me llamó la atención en este inicio del Foro Económico Mundial es el compromiso de Suiza, un país neutral que alberga al WEF, con Ucrania

OPINIÓN

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Beata Wojna / Diplonotas / Opinión El Heraldo de México

DAVOS. El primer día del Foro Económico Mundial (WEF) perteneció a Ucrania y al presidente de este país, Volodímir Zelenski, quién se convirtió en el gran protagonista de la sesión inaugural. 

El WEF le dio un espacio sin precedentes a Ucrania, considerando la invasión rusa como un punto de inflexión en la historia de nuestro mundo. 

De hecho, las prioridades que han marcado la agenda del Foro en los últimos años, como la pandemia y la lucha contra el cambio climático, pasaron al segundo plano en este marco internacional tan complejo, al que se suman también las preocupaciones por la inflación y la hambruna.

“Que no desaparezca su sentimiento de unidad con Ucrania”, dijo el presidente Zelenski al finalizar su videoconferencia, deseando que todos se despierten cada día preguntándose qué han hecho por Ucrania. Pero más allá de las emociones, el presidente se dirigió a las élites políticas y económicas reunidas en Davos con tres solicitudes.

Primero, pidió aumentar presiones a Rusia a través de las sanciones económicas ya impuestas y solicitó imponer nuevas, en el sector del petróleo, de la banca y de alta tecnología. 

Segundo, el mandatario ucraniano hizo un llamado a empresas extranjeras que aún permanecen en Rusia a abandonarla, ofreciendo acceso inmediato al mercado ucraniano de 40 millones de consumidores. 

Tercero, pidió ayuda financiera a Ucrania que necesita cada mes unos cinco mil millones de dólares para funcionar en tiempos de guerra. 

Invitó también a las empresas a participar en la reconstrucción de Ucrania a través del fondo de reconstrucción y los programas de patrocinios.

Una delegación amplia de los ucranianos, entre ellos representantes del gobierno, del parlamento y de la sociedad civil ucraniana, está en Davos así que es muy probable que saldrán de aquí muchos compromisos del sector empresarial. Ahora bien, las cosas no acaban aquí.

Lo que más me llamó la atención en este inicio del Foro Económico  Mundial es el compromiso de Suiza, un país neutral que alberga al WEF, con Ucrania. Como lo explicó el presidente de la Confederación Suiza, Ignazio Cassis, la ley de neutralidad limita el margen de maniobra de los suizos. Por ejemplo, no pueden enviar armas
ni tropas. 

No obstante, la neutralidad no significa quedarse al margen y como lo dijo el jefe del Ejecutivo suizo, no existe la neutralidad frente a la violación de la democracia, de los derechos humanos y del derecho internacional.

La neutralidad cooperativa, el concepto en el que se apoya hoy la política exterior suiza, le ha permitido a Suiza enviar a Ucrania ayuda humanitaria, sumarse a las sanciones contra Rusia y ofrecer a los ucranianos una plataforma para
la reconstrucción. 

Este verano, Suiza organizará una conferencia internacional en Lugano sobre la recuperación de Ucrania a la cual ya fueron invitados 40 países y diferentes organizaciones internacionales, entre ellas la Unión Europea. 

Así que los que se escudan en su supuesta neutralidad y/o la no intervención para no hacer nada, vean a Suiza. 

Gran lección que llega directo desde Davos.

POR BEATA WOJNA
PROFESORA DE RELACIONES INTERNACIONALES EN EL TECNOLÓGICO DE MONTERREY
@BEATAWOJNA

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