COLUMNA INVITADA

Generando riqueza

La pandemia que vivimos impactó el trabajo de manera permanente e irreversible

Circe Camacho Bastida / Colaboradora / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

La pandemia que vivimos impactó el trabajo de manera permanente e irreversible. Por un lado, al finalizar 2020 se habían perdido 550 mil empleos formales, mientras que una buena parte de quienes conservaron su empleo sufrieron reducción de horas o salarios, de acuerdo con datos del IMSS.

Por otro lado, el trabajo a distancia aceleró la transformación de este sector en al menos una década, según la UNAM. La profesora de la Facultad de Psicología y autora de Calidad de vida en el trabajo, Juana Patlán Pérez, refiere que como resultado de esta necesidad de adaptación, las empresas buscarán personal que destaque en aprendizaje activo, pensamiento crítico, análisis, creatividad, iniciativa, liderazgo y uso de las tecnologías.

Y si bien existen muchos otros trabajos imposibles de realizar a distancia y podríamos pensar que no se verían tan afectados, lo cierto es que esta pandemia nos obligó a todas y a todos a adaptarnos en todos los aspectos de nuestras vidas, y eso nos exige adquirir nuevas capacidades para no morir en el intento. 

Aunque quizá la certeza más grande es la de la urgente necesidad de transformar el trabajo desde su concepción misma y, por ende, la forma en la que se distribuye la riqueza capital y humana que genera.

En este sentido, la Comisión Económica para América Latina ve con buenos ojos la aplicación de un impuesto al patrimonio, el cual serviría para reactivar la economía de la región y para mitigar los efectos negativos de la pandemia.

La propuesta es sensata e incluso tema de justicia social en un país como México, donde estas megafortunas provienen de la explotación de los trabajadores, del abuso en mercados acaparados o poco competitivos, de las privatizaciones y las concesiones a modo, del mismísimo saqueo de las arcas públicas y los recursos humanos y naturales. Basta con buscar en internet para reconocer esta dura realidad. 

Recordemos que el trabajo es la única fuente generadora de riqueza social y humana, lo que le otorga un carácter constructivo y transformador capaz de cimentar una sociedad más justa, equitativa y democrática, y esa es la gran oportunidad que hoy tenemos. Imaginemos el impacto que tendría en el sector salud o en el de bienestar social un gravamen de entre 2 y 3.5 por ciento a quienes tengan fortunas de más de un millón de dólares.

O el recurso que se podría obtener cobrando un impuesto a la herencia que recientemente entregó en vida el cuarto mexicano más rico del mundo, cuya fortuna de oro y plata está valuada en más de 9 mil 200 millones de dólares, fortuna que fue arrancada de las entrañas de nuestra patria, enterrando vidas, derechos laborales y ecosistemas a su paso con total impunidad.

Sí, eran riquezas nacionales que hoy recibe una sola persona simplemente porque sí... al menos que paguen impuestos. 

CIRCE CAMACHO BASTIDA
COORDINADORA DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PARTIDO DEL TRABAJO, EN LA I LEGISLATURA DEL CONGRESO DE LA CIUDAD DE MÉXICO
TW: @CAMACHOCIRCE
FB: /CAMACHOCIRCE

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