Las lecciones de Michoacán y Guerrero

La resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) de cancelar de manera definitiva las candidaturas de Félix Salgado y Raúl Morón a las gubernaturas de Guerrero y Michoacán, respectivamente, fueron desproporcionadas

Las lecciones de Michoacán y Guerrero
Onel Ortiz Fragoso / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México

La resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) de cancelar de manera definitiva las candidaturas de Félix Salgado y Raúl Morón a las gubernaturas de Guerrero y Michoacán, respectivamente, fueron desproporcionadas, injustas y atentan contra la democracia; así como la validación de los criterios del INE para la representación proporcional tienen como objetivo obstaculizar que Morena obtenga la mayoría. Se trata de expedientes que tienen trasfondo político y representan un duro golpe para el partido del Presidente.

Sin embargo, al ser la última instancia del Estado mexicano en materia electoral deben cumplirse. En democracia se vale discrepar de la autoridad y expresarlo, pero las reglas, buenas o malas, deben respetarse.  

Morena debe refugiarse en las fortalezas que le dieron la mayoría hace tres años y a Andrés Manuel López Obrador la Presidencia de la República: la unidad, la democracia y la movilización social pacífica.  

Este partido debe tener claro que es la fuerza mayoritaria en el país, en la cual confía la mayoría de la sociedad y que, particularmente, en Guerrero y Michoacán su ventaja es enorme respecto al resto de los partidos y coaliciones. Ser la fuerza mayoritaria, implica tener la capacidad de ejercer los derechos y libertades con responsabilidad. Por lo cual tiene que realizar varias acciones estratégicas: 

Primero, Morena tiene que hacer bien todo lo que hasta este momento ha hecho mal. Defensa jurídica efectiva de sus candidatos; construir una estructura electoral real en todo el territorio nacional;  desplegar una estrategia electoral y de comunicación únicas. Dejar los sectarismos y los celos y desplegar un trabajo colectivo de los integrantes del CEN, del Consejo Nacional y de las direcciones morenistas en los estados, hasta ahora ausentes. Morena saturó al TEPJF con juicios por la definición de sus candidaturas a diputados federales y presidentes municipales, por lo cual no se descarta que en los próximos días se desate una lluvia de sentencias que afecten las campañas en muchas regiones del país. 

Segundo. Convocar a la movilización pacífica, para canalizar el descontento social a favor del voto masivo y mayoritario a favor de Morena el próximo 6 de junio. El único camino posible es ganar el voto de la ciudadanía.  

Tercero. Los nuevos candidato y candidata debe hacer valer y honrar la potencia electoral de Morena en esos estados.  Alfredo Ramírez Bedolla es una personas con perfil, trayectoria y además tiene el apoyo de Raúl Morón. En Guerrero, debe prevalecer el mismo criterio y desterrar el nepotismo. 

Cuarto. Sea cual sea el resultado de las elecciones del 6 de junio, Morena debe iniciar  la construcción de una propuesta de reforma político electoral de Estado que fortalezca la democracia y transforme las instituciones electorales. Una reforma elaborada con tiempo y responsabilidad, no hecha al calor de la coyuntura electoral y de las pasiones de la contienda. 

Por su parte, la Secretaria de Gobernación debe fortalecer sus acciones para garantizar la normalidad democrática en Guerrero y Michoacán. La Secretaria debe hacer una pausa en su agenda personal y concentrarse en garantizar la gobernabilidad y estabilidad del país. ¿Qué le corresponde hacer al Presidente? Simplemente como a cualquier ciudadano expresar su opinión y respetar la ley, como lo ha hecho en sus conferencias. 

ONEL ORTIZ FRAGOSO

ANALISTA POLÍTICO Y ASESOR PARLAMENTARIO

@ONELORTIZ

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