Por enésima u onésima vez, en la palestra

El obispo emérito logró en un par de días darle más visibilidad a Fuerza por México que todo lo que ese partido ha tratado de hacer desde que lo crearon

Por enésima u onésima vez, en la palestra
Hugo Corzo / Cruz y Gama / Opinión El Heraldo de México

Si va o no va por un cargo público, es lo de menos. El obispo emérito de Ecatepec, Estado de México, Onésimo Cepeda, por enésima vez, está en el ojo del huracán. Poderoso amigo de políticos poderosos, fundador del primer gran negocio del hombre más rico de México y uno de los 10 más ricos del mundo (Carlos Slim), buen jugador de golf, promotor principal de la canonización de San Juan Diego y quien logró cabildear dentro de la cúpula eclesial la construcción de la Catedral de Ecatepec, arquidiócesis que le competía, Onésimo ha demostrado siempre saber jugar, como él mismo lo dijo, con Dios y con el Diablo.

Su presunta intención de ser candidato no fue más que una provocación, como muchas otras cosas en su vida. Logró en tan sólo un par de días darle más visibilidad a Fuerza por México que todo lo que ese partido ha tratado de hacer desde que lo crearon. Nunca quiso, en realidad, llegar a esa nominación. Demasiado inteligente para saber que no se lo permitía su hoja de vida. Una raya más al tigre de mil estrías que es el polémico, pero más activo que nunca, obispo emérito.

EL DEXCARO DE XCARET

Hace un par de semanas, conocimos de un accidente derivado de un error humano -aceptado así inicialmente por los señalados–, por el cual perdió la vida Leo, cuando nadaba en el parque Xenses, en el municipio de Solidaridad, en Quintana Roo.

De inmediato, supimos también que el padre del niño, el cardiólogo Miguel Luna, acusó que fue engañado para firmar un perdón sobre toda responsabilidad para el parque, propiedad del Grupo Xcaret, a pacto de recibir el cuerpo de su hijo. En diversas entrevistas, el hombre ha dicho que no le explicaron por qué debía hacerlo, sólo atinó a aceptar lo que fuera para iniciar el duelo.

Hoy, sabemos también que Grupo Xcaret, propiedad de Carlos Constandse -primo de Carlos Madrazo– y Miguel Quinta Pali -cuñado de José Ángel Gurría–, habría contrademandado al padre del niño argumentando que afecta deliberadamente la imagen del grupo y que su actuación para brindarle primeros auxilios a su hijo pudo haber contribuido a una mala praxis médica, lo cual derivó en la muerte del menor, que fue succionado por un filtro en un río subterráneo, al que olvidaron ponerle una tapa.

Pero la historia reciente obliga a hacer un recuento de las polémicas en las que se ha visto envuelto este poderoso grupo empresarial, de las que generalmente sale airoso.

En 2003 y 2014, según publicaciones de la prensa local, fue acusado de dos muertes. El caso de 2003 implicó una demanda por 100 millones de dólares por la presunta responsabilidad en la muerte de un niño de 8 años, sustraído por el filtro de otra atracción. Y hay un video, en donde una mujer asegura que su novio fue succionado por una especie de bomba de aire.

Sin embargo, Grupo Xcaret considera que se le ha hecho mala imagen, y por ello se habla de demanda al padre de Leonardo. El tiempo, y las instancias judiciales, lo determinarán.

Por HUGO CORZO
HUGO.CORZO@HERALDODEMEXICO.COM.MX
@HUGO_CORZO

avh 


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