Camila Arouesty revoluciona el estándar de belleza

La alopecia es una enfermedad que acelera la pérdida del pelo. Hace un año la modelo decidió hacerle frente, rapó su cabeza y se enfrentó a la industria de la moda.

Camila Arouesty revoluciona el estándar de belleza
ELLA. Camila se define una mujer multitask. Foto: JDS Agencia

Con una fortaleza y confianza en sus atributos Camila está determinada a abrir camino en la inclusión y demostrar que el estereotipo de mujer ha quedado atrás.

Cuando tomó la decisión de raparse, su madre, como muestra de apoyo, dijo que también se raparía, sin embargo Camila le dijo que no lo hiciera, pues ese era un proceso que tenía que afrontar ella sola. Hoy en día ha hecho las pases con su físico, al aceptar su trastorno y vivir con él.

En su Instagram, @camiarouesty, se encarga de normalizar su falta de cabello con fotografías con mucho estilo. Foto: JDS Agencia 

¿Cómo ha sido la transición de ser fotógrafa a modelo?

Desde chica me gustó la fotografía. Mi abuelo era fotógrafo y publicista en sus tiempos libres, y mi tío, hoy en día se dedica a esta profesión. Mis papás a los seis años me regalaron de cumpleaños una cámara y fue muy especial para mí.

Ha sido un cambio difícil, toda la vida fui tímida y me gustaba estar detrás de una cámara viendo cómo producían. Hoy en día, el tener reflectores frente a mí y salir a cuadro ha sido un reto que implica muchas técnicas que he ido puliendo, pero ha sido una experiencia increíble. Estoy en el proceso de aprender a quererme y comprenderme, las fotografías que me han tomado me han ayudado a estar más en contacto conmigo misma en todos los aspectos.

“ Las sesiones de foto me reconciliaron con mi cuerpo y mi interior”. Foto: JDS Agencia 

¿En algún momento te ha afectado tener alopecia?

A la edad de tres años me detectaron este síndrome, mi mamá veía que se me caía el pelo por partes, y el doctor le dijo que tenía alopecia y no había cura. Lo único que sabía es que el estrés acelera la caída. Viví años con pánico ya que, para mí, tener mi pelo era fundamental. Mi “modus vivendi” era no sentir y evitaba hablar sobre mi enfermedad. Hace un año ya no pude evitar ocultarla, se me cayó 50 por ciento de pelo, y ahí decidí raparme. Debo confesar que me costó muchísimo trabajo, no fue nada fácil, ha sido un proceso emocional y de aceptación con mi cuerpo. Estoy tocando esos miedos que antes evadía por temor a quedarme calva. Nunca usé peluca, en mi casa cuando mi madre hablaba del tema, yo le daba vuelta. El día que me estaba despidiendo de mi pelo me ví al espejo y lloré mucho, porque toqué una herida que jamás había querido enfrentar.

"A la edad de tres años me detectaron este síndrome, mi mamá veía que se me caía el pelo por partes y que no había cura”.  Foto: JDS Agencia

¿Tus padres te apoyaron en este proceso?

Fue un estilista a cortarme el pelo y buscamos la manera de darle forma, pero ya no tenía parte del pelo. Fue allí cuando decidí quedarme sin cabello y afrontar el síndrome que tengo. Mi madre también se quería rapar, pero le dije que no, yo tenía que afrontar ese momento, respetó mi decisión y me ha apoyado en todo momento. Tengo dos hermanos, uno de 31 y otra de 12 años ,los cuales me motivan y están al pendiente de mí.

INCONDICIONAL. Cuando tomó la decisión de raparse, su madre, como muestra de apoyo, dijo que también se raparía, sin embargo Camila le dijo que no lo hiciera, pues ese era un proceso que tenía que afrontar ella sola. Hoy en día ha hecho las pases con su físico, al aceptar su trastorno y vivir con él. Foto: JDS Agencia 

¿Cómo te logras concentrar para modelar?

En cada sesión me inspiro en el tema que se quiere lograr con las fotografías. Siempre pienso en algún elemento del planeta como la tierra, el fuego, el aire o el agua. Observo mucho el mood y la ambientación para realizar cada shooting con éxito.

¿Te preparaste para modelar?

No, mi tío Mauricio Arouesty es fotógrafo, él me ha enseñado a posar. En ocasiones le ayudo como asistente y él me dirige para que las sesiones queden muy bonitas. Me falta mucho por aprender, me gustaría tomar asesorías de modelaje para aprender muchas técnicas.  Hace meses inicié con clases de actuación, eso me ha servido para concentrarme porque mi cabeza da muchas vueltas y siempre tengo ansiedad. No me gustan las cosas tan complejas porque me desconcentro en segundos. Para mí, las sesiones fotográficas son un gran regalo, me emociono, me dejo llevar y el mundo se pausa por horas. Cuando veo el producto final me sorprendo siempre del resultado.

Foto: JDS Agencia 

En esta nueva etapa, ¿Cómo se reinventó Camila?

Fue un año de muchos cambios, el principal, gestionarme y dejar atrás un miedo muy grande con el que había vivido desde pequeña. Mi vida cambio por completo, ahora me conozco más. El ver a una mujer rapada por gusto es una imposición social, nunca me han tratado mal, pero diario trabajo en mi persona para aprender a vivir con alopecia. La gente no está acostumbrada a ver esto como algo natural, al momento de romper con el estereotipo de belleza que nos han impuesto, es dar oportunidad a que miles de mujeres se sientan vivas, hermosas y con un poder inmenso.  A mí me daba miedo exponerme, y en este momento es algo que hago todo el tiempo.

MIEDOS A VENCER l Uno de sus mayores gustos era nadar, sin embargo, la modelo dejó de practicar natación por mucho tiempo por miedo a que se viera su calvicie, cuando se cortó el pelo y fue al mar, lloró de la emoción. Foto: JDS Agencia 

Lo que yo quiero es normalizar la calvicie en general para hombres y mujeres. Sé que no será fácil, me va a costar miradas y preguntas incómodas, pero estoy segura que voy a lograr un cambio en México y en el mundo. Mi misión es normalizar la alopecia. El modelaje se ha convertido en mi terapia, en él olvido la palabra estrés, me desconecto por horas y disfruto el momento.

Camila tiene un estilo camaleónico. Puede posar con actitud dulce, pero sacar su fuerza y energía en la siguiente sesión de fotos. Foto: JDS Agencia

¿Qué significa para ti la belleza?

Es libertad y la conexión que se tiene con uno mismo. El identificar la belleza como algo estético es una tontería, ya que todos los seres humanos somos diferentes.

¿Qué aspectos negativos has encontrado en el modelaje?

Como en toda profesión hay cosas buenas y malas, en mi caso ha sido una gran oportunidad, a pesar de que llevo poco tiempo en la industria de la moda me han dado una voz y estoy muy agradecida con toda la gente que ha creído en mí.

¿Cuáles son tus proyectos a futuro?

Voy a empezar con clases de danza contemporánea o ballet y tengo en puerta unas campañas con la agencia Queta Rojas.

 

Por Isis Malherbe

avh 


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