COLUMNA INVITADA

El Bonzo

Fue un monje budista que se inmoló en protesta por la represión del gobierno de Vietnam hacia su pueblo

OPINIÓN

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Gerardo Fernández Noroña / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

1. Una forma terrible de protestar es prenderse fuego a sí mismo. Se le conoce popularmente como hacer El Bonzo.

2. Pero no mucha gente sabe, que el origen de esta fortísima forma de protesta se realizó el 11 de junio de 1963 por un monje budista, Bonzo, que manejó su auto desde Hue, -ciudad vietnamita, que fuera la capital imperial-, hacia Saigón, capital de la primer República de Vietnam hoy llamada Ho Chi Min.

3. Thich Quang Duc, es el anciano monje budista quien en protesta por la represión del gobierno de Vietnam hacia su pueblo, se le prendió fuego -bajo acuerdo previo un compañero monje lo roció de gasolina-, y en plena meditación, sentado en flor de loto, se consumió bajo las llamas.

4. La imagen de la protesta recorrió y conmovió al mundo. Más allá de que el monje murió quemado vivo, la fuerza de la protesta no sólo fue el sacrificio realizado, sino que el monje se mantuvo imperturbable durante su inmolación. Obvio decirlo, el gobierno de Vietnam fue derribado.

5. Un ejemplo tan fuerte no es para tomárselo a broma y, sin embargo, yo comento que busco una escuela Bonzo para tomar clases de meditación.

6. El sarcasmo antes expresado tiene su origen en la exigencia a los políticos para que no sean seres humanos. Se les exige que no sientan, que no se alteren, que toleren todo tipo de atropello a su dignidad como personas o todo tipo de intromisión en su ámbito privado.

7. Si muestras carácter, eres descalificado de manera inmediata, como si quienes te critican fueran ejemplos de templanza. Hay gente que te exige lo que bajo ninguna circunstancia estaría dispuesto a dar.

8. Ayer, en Ahome, Sinaloa, acudí a una asamblea informativa. La asamblea fue saboteada por el alcalde morenista del lugar, Gerardo Vargas. Contrató un salón al lado de donde se verificaba nuestra reunión y realizó un evento social con la música a todo volumen, haciendo casi imposible el desarrollo de nuestra asamblea.

9. En ese marco, encabecé el encuentro, y como suele suceder al final, la gente se acercó cálidamente a expresarme preocupaciones, peticiones y a tomarse fotos conmigo.

10. La gente ni sabía, ni tenía porque saber, que me encontraba indispuesto de salud. Estoy atendiendo un problema gastrointestinal ya crónico que no acaba de resolverse.

11. Al final de la asamblea, sentí una necesidad extraordinaria de ir al baño. Pero a la gente, mi presencia le daba una posibilidad no siempre realizable de acercarse a mi persona.

12. Así que nunca expresé que me urgía ir al baño y regularmente tardo un promedio de 30 minutos de salir de alguna asamblea.

13. Ya cerca de la puerta, donde también estaban los baños, se acercaron un par de mujeres por la fotografía respectiva.

14. Al notar que ya quería salir, una de ellas manifestó que tenía calor y que ya me quería ir. Ojalá hubiese sido calor lo que tenía.

15. Me fui del lugar hasta haber atendido a toda persona que se acercó conmigo. Sin embargo, la gente pierde de vista que eres un ser humano y que tienes tus propias necesidades y urgencias.

16. Al ser una persona pública se cree que toda privacidad y necesidad personal, son un lujo al que no tienes derecho.

17. No quiero que se malentienda lo que comparto, es un honor y un privilegio que la gente tenga una entrega tan fuerte hacia mi persona. Pero hay veces que una necesidad personal puede ser mal interpretada como urgencia o indiferencia.

18. Con nuestro movimiento, la frontera entre lo público y lo privado es cada día más tenue. Nuestro compromiso de servicio a la gente hace casi inexistente nuestro derecho a la privacidad.

19. En mi caso, seguiré siempre accesible al pueblo y manifestaré con franqueza cuando me encuentre indispuesto, esperando comprensión en los excepcionales casos en que así sea.

20. Uno no debe acudir a eventos públicos si tiene algún problema de salud, pero a veces éste se presenta durante el desarrollo de una jornada de trabajo.

21. Existiendo siempre la posibilidad de que esta reflexión sea malinterpretada, agradeceré toda información sobre un curso de meditación de la escuela Bonzo.

POR GERARDO FERNÁNDEZ NOROÑA
DIPUTADO DEL PT
@FERNANDEZNORONA

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