Las decepcionantes campañas de 2021

El país está a unas horas de otra cita con las urnas. Las llamadas elecciones más grandes en la historia de México llegan a su momento crucial

Las decepcionantes campañas de 2021
Carlos Zúñiga / Acceso Libre / Opinión El Heraldo de México

El país está a unas horas de otra cita con las urnas. Las llamadas elecciones más grandes en la historia de México llegan a su momento crucial empujadas en mayor medida por las filias y fobias, que entusiasmadas por las propuestas y candidatos. Las campañas del 2021 serán recordadas por la mediocridad en las que fueron desarrolladas.  

Escasez de ideas frescas, de personajes, de momentos memorables. Más bien escándalos, ridículos en redes, expedientes judiciales. No es que estemos acostumbrados a lo novedoso, pero pareciera que nos negamos a evolucionar. 

Ante una sociedad profundamente polarizada y desencantada de la política, no será una sorpresa que el nivel de abstencionismo se encuentre sólo un poco por encima de 50 por ciento del padrón electoral, según estimaciones.  

Los partidos políticos no supieron ganarse el voto del electorado; algo diferente se esperaba después de la paliza lopezobradorista de 2018; sin embargo, los políticos de larga y nueva trayectoria, además de los tres grandes partidos de oposición, decidieron caer en la trampa de Palacio Nacional, basando su estrategia en derrotar al presidente. Mal jugado. Lo único que hicieron fue llevarlo al lugar donde su adversario se siente más cómodo y en su papel: el de mártir. 

No hubo ninguna campaña apasionante y que encauzara el desencanto. Ningún político sentó las bases de una oposición real que le haga frente a la 4T. Las campañas se basaron en el escándalo, en las acusaciones de uno y otro bando, asumiéndose como los que saben gobernar, pero la ciudadanía tiene memoria, si no salen a votar, no será a causa de la pandemia, lo será porque ningún partido los motivó.   

El proceso electoral de 2021, pasará a la historia por su violencia inédita: 167 víctimas mortales. Inaudito. Será referencia para ejemplificar cómo el poder del Estado se utiliza para amenazar oponentes, como la Fiscalía General de la República metió las manos para hacerle el juego al presidente.

También será recordado como el año electoral en el que se desaforó a un gobernador y nada sucedió. Será referencia para describir cómo la clase política aún está encerrada en una burbuja de privilegios, ajena a la realidad de a pie de millones que aún siguen llorando a sus muertos por COVID-19, que aún están desempleados, que no tienen ingresos y que ya no confían en ningún partido.  

En realidad muy poco cambiará a partir del 7 de junio; no habrá nada que le reste protagonismo al presidente y a su eterna vanidad de pasar a la historia como un apóstol de la democracia. Lo vamos a ver más radical en las mañaneras. La apuesta será que después de este domingo, quienes cambiemos seamos nosotros, no tenemos otra opción. El escenario luce gris y estéril. Pese a ello, es importante participar. Debemos presionar para que en 2024 no nos vuelvan a dar otras decepcionantes campañas. 

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CONTRASEÑA: Los primeros cambios en el gabinete presidencial después de las elecciones se darán tan pronto como el miércoles. 

POR CARLOS ZUÑIGA PÉREZ

@CARLOSZUP

MAAZ


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