México arriesga plantas de autos

Las automotrices mundiales definen sus productos como “verdes” no sólo por el combustible, sino por la huella de carbono integral, en toda la vida del coche

México arriesga plantas de autos
Carlos Mota / Un montón de Plata / Opinión El Heraldo de México

En la industria automotriz mexicana las alarmas se están encendiendo porque empieza a configurarse un choque frontal entre la política energética del presidente Andrés Manuel López Obrador y las prioridades definidas por el sector automotor a nivel global. El sector está viviendo un cambio tectónico: la llegada masiva de autos eléctricos ha empezado a ocurrir. En el futuro no habrá empresa automotriz que no fabrique autos eléctricos o, cuando menos, híbridos. Pero, ¿cuál es el problema con ello? Veamos.

A la secretaria de Economía Tatiana Clouthier le fue explicada la gravedad de lo que se avecina. Las grandes automotrices mundiales definen sus productos como “verdes” o “ecológicos” no sólo por el combustible utilizado, sino por la huella de carbono integral, durante toda la vida del auto. Esto significa que cada componente y cada proceso involucrado en la concepción, fabricación, venta, postventa y vida entera del vehículo debe obedecer a esa definición amigable con el medioambiente. Las automotrices en Alemania, EUA, Japón y Corea van hacia ese estándar.

El problema es que esta forma de concebir el proceso choca de frente con la energía eléctrica mexicana, que es sucia. Todas las empresas automotrices que deseen fabricar estos autos en México necesitan que la energía eléctrica para sus plantas provenga siempre de fuentes renovables. En pocas palabras: no fabricarán autos eléctricos o híbridos aquí si la energía que reciben de la Comisión Federal de Electricidad proviene de fuentes como el combustóleo. A estas fábricas se les debe garantizar que la energía que reciben proviene, por ejemplo, de fuentes fotovoltaicas o eólicas. Y no querrán menos.

Ahora no basta con haber firmado el nuevo tratado, el T-MEC, porque globalmente todo el sector automotor está elevando la exigencia para todo el proceso de fabricación, venta y vida del auto.

Será cuestión de pocos meses para que empecemos a escuchar la apertura y reconversión de fábricas de autos dedicadas ex profeso a ensamblar vehículos de la nueva oleada, todos eléctricos o híbridos. Pero, si este argumento que se le ha presentado a la secretaria Clouthier no tiene eco en todo el gobierno y no motiva una fuerte reflexión en Palacio Nacional, esas plantas automotrices no serán las de México.

SLIM

En Grupo Carso, de Carlos Slim, no se explican por qué el presidente López Obrador se fue contra ellos la semana pasada al defender que el gobierno obtenga los datos biométricos de los clientes de las empresas telefónicas: “Tenemos que revisar todo esto porque, si no, pues el Estado va a seguir al servicio de una minoría rapaz (…) Miren aquí porque son los que hacen estos informes, son cuidadosos, lo tapan, pero es Telmex (…) Es Telmex y son los que más están empujando con una campaña en contra con los medios de comunicación”.

POR CARLOS MOTA
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