México y las Américas Latinas

En la Cancillería hay sólidas esperanzas de que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva gane las elecciones presidenciales de 2022 en Brasil

México y las Américas Latinas
José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

¿Cuántas Américas Latinas hay?

La pregunta parecería broma, o la evocación de un viejo libro que hacía referencia a "las 21 Américas Latinas", pero es una interrogante que podría hacerse seriamente a la Cancillería mexicana.

Porque parecería que hay por lo menos tres, y todas con un grado de prioridad importante.

Estaría, primero, la de los gobiernos que como Argentina y Bolivia, son compañeros y amigos en el camino de la Cuarta Transformación, amén de coincidir a niveles personales en el llamado Grupo Puebla, compuesto por personalidades representativas de la izquierda regional y al cual están afiliados los presidentes Alberto Fernández, de Argentina, y Luis Arce, de Bolivia.

Está también la maraña de acuerdos y organizaciones que, a veces con principios aparentemente contradictorios, promueven la integración regional, entre las que sobresale la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), ahora bajo la presidencia pro tempore de México

Una segunda Latinoamérica imposible de ignorar: los países centroamericanos, y en especial los del llamado "triángulo norte" (Guatemala, Honduras, El Salvador), de donde salen gran parte de los migrantes que ahora buscan llegar o se encuentran ya a lo largo de la frontera con EU, con la esperanza de ser recibidos.

Luego se encuentran, por supuesto, los países que forman parte de la Alianza del Pacífico, creada en 2011, que impulsaron los regímenes de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, y actualmente con gobiernos menos ideológicamente afines, como Chile, Colombia y Perú, o como Ecuador, que está cerca de ingresar, pero acaba de elegir a un gobierno de centro-derecha. Son además parte del "Grupo de Lima".

Y ciertamente están Brasil, Uruguay y Paraguay. "Sotto voce", en la Cancillería hay sólidas esperanzas de que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva gane las elecciones presidenciales de 2022, en Brasil, tanto por el buen recuerdo de su gobierno como por los problemas de gestión del actual mandatario, Jair Bolsonaro.

Uruguay se cuece aparte. Es una nación pequeña, liberal, simpática, dicharachera como su popular expresidente, José Mujica, con el que siempre se puede contar y al que siempre vale la pena escuchar.

Puede hablarse de apartados. Para empezar, Cuba, un país con el que hay una excelente relación, cuidadosa y respetuosa, que por años subrayó la independencia de la política exterior mexicana. Pero luego están Venezuela y Nicaragua, naciones con gobiernos autoproclamados de izquierda, cuestionados por tendencias autoritarias y en abierto conflicto con EU, y por los cuales algunos importantes miembros de Morena, partido gobernante, han expresado "admiración" y "solidaridad".

Y finalmente el Caribe, ese conglomerado de naciones-isla mayormente de habla inglesa, que la diplomacia mexicana parece haber olvidado hace años, y no sólo en este gobierno.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS.
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

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