OJOS QUE SÍ VEN

Terror en el aire

Diariamente se reportan al menos tres incidentes de diversa gravedad sobre el Valle de México

OPINIÓN

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Jesús Martín Mendoza / Ojos que sí ven / Opinión El Heraldo de México

Desde que se puso en marcha el llamado “rediseño del espacio aéreo del Valle de México” las críticas a esta nueva forma en la que los aviones se aproximan al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México han ido en aumento.

Al principio fue la sorpresa del sobrevuelo de aeronaves por donde no pasaban antes, ruido de turbinas con menor índice de decibeles, pero mas constante, la protesta de vecinos y de autoridades gubernamentales como es el caso de Enrique Vargas, presidente municipal de Huixquilucan, hasta lo que tenemos el día de hoy, denuncias por parte de controladores aéreos que en un momento de valor e independencia, decidieron hacer públicas las situaciones de elevado riesgo de accidente o colisión con las nuevas rutas de aterrizaje y despegue.

En la voz de José Alfredo Covarrubias, secretario general del Sindicato Nacional de Controladores Aéreos, han revelado que diariamente se reportan al menos tres incidentes de diversa gravedad sobre el Valle de México. Pero lo que ha provocado una preocupación mayúscula fue lo que ocurrió el lunes pasado cuando algunos medios de comunicación revelaron que se estuvo muy cerca de una colisión entre dos aeronaves sobre la Ciudad de México.

La denuncia fue desmentida casi inmediatamente por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes quien aseguró en un comunicado que no se tenía registro de incidente alguno. Los controladores aéreos denunciaron en su momento actos de amenaza e intimidación de seguir haciendo públicos estos incidentes, pero la realidad es aun mas amplia, tuvimos acceso al primer testimonial de una pasajera a bordo de uno de los aviones que presuntamente iban a chocar. Adriana Martínez, por su actividad profesional, utiliza constantemente el desplazamiento aéreo, por lo que conoce lo malo, lo bueno y lo feo de volar. Pero lo ocurrido el lunes pasado cuando regresaba de la ciudad de Cancún fue muy diferente a todo lo experimentado en su vida.

En entrevista con el Heraldo Radio nos contó que cuando el piloto anunció que estaban próximos al aterrizaje, la aeronave de Viva Aerobús hizo maniobras con brusquedad hacia la derecha y hacia la izquierda. Nos contó que por un momento la sensación era de caída libre, de un avión sin control. Los pasajeros iban asombrados, en verdadero shock, mientras las mujeres de la tripulación, visiblemente impactadas, comenzaron a rezar y a derramar lágrimas.

Adriana nos dijo que por la ventanilla se veían los techos de las casas muy cerca cuando el avión aceleró los motores como si volviera a despegar. El susto fue mayúsculo. El capitán habló a los pasajeros anunciando que volverían a intentar el aterrizaje en Ciudad de México. Adriana nos confesó que pensó que en ese momento terminaría su vida. Al buscar a sus acompañantes con la mirada, observó como muchos pasajeros lloraban, así como sus amigas. El avión aterrizó sin contratiempos y el desalojo se realizó con mucha velocidad como nunca lo había experimentado.

Su angustiante crónica la concluyó con una reflexión: que su vida se la debe al piloto del cual no recuerda su nombre, que gracias a su pericia y control de una aeronave vive para contarlo. No hay duda, en la percepción de Adriana Martínez, ese avión y sus pasajeros estuvieron muy cerca de sufrir un terrible accidente.

Corazón que sí siente. Se le complican las cosas a Morena a unas semanas del 6 de junio. Si bien llevan delantera, su imagen se mancha por escándalos de sus candidatos: que si uno abusó de un menor, o que si otro le toca el trasero a su compañera, que si otros amenazan a la autoridad electoral y algunos hasta bailan en lugar de dar propuestas. El hilo siempre se rompe por lo más delgado.

Por JESÚS MARTÍN MENDOZA
JESUS.MARTIN.MENDOZA001@GMAIL.COM
@JESUSMARTINMX

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