China: un retador limitado

Su estrategia incluye la construcción de bases aeronavales en islas artificialmente incrementadas en zonas marinas cuya soberanía disputan

China: un retador limitado
José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

Cualesquiera sea el punto de vista, hay un evidente desafío chino a la hegemonía estadounidense, pero también que junto y sobre su diplomacia global, el reto de China es asegurar su entorno geopolítico.

La República Popular China ha mostrado un empuje económico, político, diplomático y científico que en 50 años la llevó no sólo a convertirse en la actual segunda potencia mundial, sino a quizás ser la primera en un futuro próximo.

Pero ese meteórico ascenso tiene sus problemas.

El principal, romper el "cerco" estratégico y geográfico en que se encuentra y, como otras potencias en ascenso antes que ella, crear un espacio "vital" y neutralizar amenazas próximas, por alianzas o por la fuerza.

Pero eso ha despertado entusiasmo y recelo, especialmente entre sus vecinos y competidores, que señalan la agresividad de sus políticas comercial y financiera, junto a su creciente poderío militar y un estilo diplomático definido como de "lobos guerreros". 

Ese es el momento en que se encuentra China. De entrada, busca formas de romper el control de Estados Unidos y sus aliados (Corea del Sur, Japón, Taiwán, Filipinas y Australia).

La iniciativa de la Ruta de la Seda, inicialmente un ferrocarril transcontinental de China a Europa, es parte de esa estrategia. Por su parte, EU, Australia, Japón e India iniciaron un "diálogo estratégico" para contrarrestar la expansión china en los océanos Índico y Pacífico.  

La estrategia china incluye la construcción de bases aeronavales en islas artificialmente incrementadas en zonas marinas cuya soberanía disputan con Vietnam, Filipinas, Malasia y Brunéi, países que ven con reservas el ascenso chino.

Igualmente, incluye periódicos ejercicios militares a gran escala, que pueden llevar a la movilización de unidades navales estadounidenses, para subrayar su reclamo de soberanía sobre la isla de Taiwán, donde se refugiaron los nacionalistas derrotados en 1948, y que hoy sostienen su independencia.

China tiene al norte y al este países aliados y amistosos como Rusia y Mongolia, y naciones surgidas de la disolución de la Unión Soviética en 1991, como Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán, así como a Paquistán, esencialmente amistosos e interesados en la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda.

Pero están también grupos en Afganistán y Paquistán que simpatizan con la situación de los uigures musulmanes en la provincia china de Xinjiang.

Al suroeste tiene problemas fronterizos con India, el único otro país con más de mil millones de habitantes, con la que compite por influencia sobre los también limítrofes Bután y Nepal, y donde en 1959 se refugió el Dalai Lama, soberano religioso del territorio autónomo del Tibet, bajo soberanía china.

Al sur, Vietnam parece ambivalente respecto a la potencia china. 

En otras palabras, el reto chino a la hegemonía de Estados Unidos es real, pero todavía tiene camino que recorrer.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS.
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

dza

 


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