Priistas insisten

Las balas del asesino de Lomas Taurinas en Tijuana, el miércoles 23 de marzo de 1994, impidieron que llegara a la Presidencia de la República un político joven, simpático, chinguenguenchon

Priistas insisten
Luis Soto / Agenda Confidencial / Opinión El Heraldo de México

Ayer se cumplieron 27 años del asesinado de Luis Donaldo Colosio, y hoy más que nunca, los  priistas pretenden convertirlo en una especie de santo laico.

La realidad es que los dirigentes del PRI no han encontrado desde hace más de un cuarto de siglo entre los militantes distinguidos de su historia reciente, otra figura que les permita echar las campanas a vuelo, hacer sonar las matracas, aventar confeti, pronunciar sentidos discursos… y por tanto han convertido a Colosio en una figura útil para entonar loas y construirle monumentos hechos de simples aunque resonantes y ampulosas palabras, palabras, palabras.

Las balas del asesino de Lomas Taurinas en Tijuana, el miércoles 23 de marzo de 1994, impidieron que llegara a la Presidencia de la República un político joven, simpático, chinguenguenchon,  buen orador, bien entrenado en los usos y costumbres de su partido -del que fue dirigente nacional-, y razonablemente experimentado en tareas legislativas y de gobierno gracias a su trabajo como diputado y senador, y a su breve paso por la Secretaría de Desarrollo Social en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, su indiscutible padrino político, impulsor de su meteórica carrera, y….

Sin embargo, pese a sus dotes personales, nada hay en la trayectoria política de Colosio que justifique la cuasi canonización laica del que cada aniversario luctuoso es objeto por parte de los priistas que, en su memoria, levantan altares en todo el país. En todo caso, más que ceremonias luctuosas, los priistas podrían tomar en cuenta algunas de las palabras pronunciadas por él en el olvidado discurso del domingo 6 de marzo de 1994, ya como candidato a la Presidencia de la República. Palabras como éstas: "Como partido de la estabilidad y la justicia social, nos avergüenza advertir que no fuimos sensibles a los grandes reclamos de nuestras comunidades; que no estuvimos al lado de ellas en sus aspiraciones; que no estuvimos a la altura del compromiso que ellas esperaban de nosotros…” Por eso y muchas cosas más los echaron de Los Pinos en el 2000, y los volvieron a echar en el 2018, acotan los observadores políticos objetivos e imparciales.   

AGENDA PREVIA

El que sí tiene motivos para festejar, no a Colosio, por supuesto, sino el Acuerdo por la Democracia que firmarán todos los gobernadores,    es el presidente Andrés Manuel López Obrador, porque según él, permitirá  que ya no se utilice el presupuesto con propósitos electorales, que no se repartan despensas, que no se compre con dinero el voto, que no se amenace, que no se condicionen los programas sociales al voto, que no haya carrusel, urnas embarazadas, que ya no voten los finados, que no se falsifiquen los datos…  Todo eso que pasaba antes ( en el viejo y en el nuevo PRI, también en el PAN, acotan los observadores), es una vergüenza, comentó. ¿O sea que ninguna de esas prácticas perversas electorales se utilizarán en las próximas elecciones? Preguntan los ingenuos.

Por LUIS SOTO
LUISAGENDA@HOTMAIL.COM
@LUISSOTOAGENDA

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