Bancos de fomento, piedra en el zapato

El presidente Andrés Manuel López Obrador no quiere soltarle los créditos a los ricardos para que superen la crisis generada por la pandemia de COVID-19

Bancos de fomento, piedra en el zapato
Luis Soto / Agenda Confidencial / Opinión El Heraldo de México

No es la primera vez que los bancos de fomento del gobierno federal, conocidos como la “banca del subdesarrollo”, dan de qué hablar. No por haberse convertido en “palanca de la actividad productiva”; tampoco por financiar a las pequeñas y medianas empresas, ni apoyar a los exportadores, sino porque en más de 30 años, esas instituciones han sido utilizadas, con excepciones, para pagar favores políticos, y “ayudar” a empresas con cuantiosos créditos, que en varios casos no pagaron.

En todas las crisis financieras que enfrentaron los gobiernos neoliberales, los dos principales bancos de fomento, Bancomext y Nacional Financiera instrumentaron diversos programas de rescate para empresas como Comercial Mexicana, Vitro, Cemex, Grupo Maseca… a las que les otorgaron miles de millones de dólares para que refinanciaran sus deudas de corto plazo, con tasas preferenciales, mientras que a las Pymes les aventaron migajas.

En la época neoliberal, varias instituciones de la “banca del subdesarrollo” sufrieron importantes quebrantos financieros porque las empresas no quisieron pagar sus créditos o bien los negociaron en condiciones ventajosas. Un caso ilustrativo fue el del Grupo Azucarero México, propiedad de Juan Gallardo Thurlow, quien se declaró en suspensión de pagos el 10 de mayo del 2000.

Antes de la suspensión de pagos, GAM solicitó al Bancomext un crédito por 40 mdd, que fue autorizado por el consejo de administración de la institución (marzo de 1999), a pesar de que existían pruebas fehacientes de que el consorcio había engañado a inversionistas nacionales y extranjeros en una colocación de “bonos seniors” por 140 mdd.

Un año después de la suspensión de pagos de Grupo Azucarero México, Vicente Fox tuvo la puntada de expropiar la mitad de los ingenios azucareros, entre los que se encontraban los del GAM, lo cual sirvió de argumento a los principales accionistas del consorcio para no pagarle a ninguno de sus acreedores, y mucho menos a accionistas e inversionistas. Bancomext nunca recuperó el crédito de 40 mdd.

Cuando la Corte declaró inconstitucional la expropiación de los ingenios azucareros, y ordenó que se regresaran las fábricas a sus dueños, los propietarios de GAM “maniobraron” para que la institución financiera les “perdonara” el pago de dicho crédito. Como Bancomext lo había clasificado como “incobrable”, Gallardo Thurlow negoció pagar diez centavos, más o menos, por cada dólar que le prestaron, por lo que el banco sufrió un quebranto de más de 30 mdd que los contribuyentes pagamos.

Hoy, el Grupo Azucarero México lo dirige el sobrino de Gallardo Thurlow, Juan Cortina Gallardo, quien es presidente de la Cámara Azucarera y presidente del Consejo Nacional Agropecuario. Como el caso relatado hay varios en Bancomext y en Nacional Financiera.

Y tal vez esto explique por qué el presidente Andrés Manuel López Obrador no quiere soltarle los créditos a los ricardos para que superen la crisis generada por la pandemia.

Por LUIS SOTO
LUISAGENDA@HOTMAIL.COM
@LUISSOTOAGENDA

 

maaz


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