¿Más trabajo y menos crítica?

Llevamos ya más de dos años de una “transformación” que no acaba de convencer a todos, ya que se sigue viendo la repetición de vicios

¿Más trabajo y menos crítica?
Eduardo Macías Garrido / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

Para transformar algo en ocasiones hay que destruirlo, tirarlo y volver a construirlo. Es decir, partir de cero cuando lo que se construyó no sirve, está mal hecho o está a punto de caerse.

Esto es lo que está haciendo o intentando hacer el Presidente López Obrador. La verdad es que la 4t. como él mismo la ha denominado, se trata no de un cambio de régimen como sucede en nuestro país cada seis años, sino verdaderamente cambiar a México, sacudirlo de tanta corrupción, desigualdad, hambre de justicia y agravios a tanta gente que ha sido olvidada por décadas de saqueo y frivolidad.

Sí, hay que transformar instituciones, costumbres, vicios y hasta la forma de pensar. Es acabar con los privilegios de los de siempre, con los intermediarios que se han aprovechado de los beneficiarios de programas sociales de gobierno, del saqueo de transnacionales que no harían en su país lo que hacen aquí y de tantos y tantos vicios que hay que erradicar para transformar verdaderamente a nuestro querido México.

Todas estas acciones provocan reacciones, tanto del que se siente afectado como del Gobierno que se siente atacado. La respuesta de uno y otro lado es criticar y desorientar a una sociedad que en ocasiones está confundida pero que no es tonta.

En fin, que llevamos ya más de dos años de una “transformación” que no acaba de convencer a todos, ya que se sigue viendo la repetición de vicios que constituyen más de lo mismo. Porque es un hecho que se siguen presentando intentos de comprar el voto como antes lo hacía el PRI, se siguen postulando candidatos impresentables para la sociedad como lo hacía el partido tricolor en sus mejores tiempos.

Este tipo de hechos han polarizado a la sociedad y nos ha dividido en bandos, quienes están totalmente de acuerdo en todo y quienes desaprueban de origen todo. Mexicanos valiosos se han hecho o los han hecho a un lado, en lugar de apoyar con ideas, talento y trabajo.

Este no es el camino, nadie posee la verdad absoluta, los datos son los que son y que proporcionan las autoridades competentes, no se debe polarizar a la sociedad en buenos y malos, en blancos y negros, hay que regresar a la objetividad y unirnos en beneficio de todos, apoyar lo que se haga bien y criticar y pedir que se cambie lo que se haga mal, pero no descalifiquemos porque pensamos o vemos las cosas de manera diferente unos y otros.

Por eso desconcierta tanto que los “otros datos” se enfrenten a las cifras oficiales. Por ejemplo, el Presidente afirmó que la recuperación económica de México comenzará en agosto, a pesar de las cifras negativas dadas a conocer por el Instituto de Estadística y Geografía (INEGI).

No es extraño que la estadística, los datos, sean siempre usados a favor o en contra de la política. Lo que irrita es que se nos dijo que muchas cosas ya no serían como antes. Y la verdad, es que la percepción de muchos mexicanos es que las cosas no han cambiado, y si han cambiado ha sido para empeorar.

Es por ello por lo que hoy se exige sí, más trabajo y menos crítica, pero también que este cambio, esta llamada cuarta transformación, sea no solo en el discurso sino también en los hechos.

Recordemos que sin cambios no hay cambios.

POR EDUARDO MACÍAS GARRIDO
COLABORADOR
@116GMAIL 

avh 


Compartir