Salgado Macedonio arrasará en Guerrero

Seguirán masacres, torturas y delincuencia organizada. Encargados de la vacunación deberán hallar la forma de sustituir al INE como requisito

Salgado Macedonio arrasará en Guerrero
Enrique Muñoz Ramírez / Miscelánea Política /Opinión El Heraldo de México

La candidatura de Félix Salgado Macedonio, que a capa y espada propuso y defiende el presidente López Obrador, deja en claro tres cosas.

Una, el vergonzoso servilismo y el silencio cómplice —de hombres y mujeres— diputados, senadores, miembros del Poder Judicial y funcionarios del Ejecutivo, quienes con honrosas excepciones no se han atrevido a cuestionar la orden del Presidente ni con el pétalo de una declaración. Ni siquiera las mujeres, a nombre de esa equidad de género que tanto pregonan, se han atrevido a contradecir al mandatario, y hasta las más radicales y furiosas feministas han callado.

Dos, la sociedad terminará por entender que la afrenta de convertir a un impresentable personaje en gobernador no se revierte con campañas en Twitter. Salgado Macedonio va a arrasar el 6 de junio porque los electores en ese estado votarán por él. Sus excesos, sus conductas impunes, su lamentable gestión como alcalde de Acapulco, donde sentó sus reales el narco entre 2005 y 2008, y las acusaciones de abuso sexual y violación en su contra no son nada si cuenta con la adoración de un electorado que vota en automático donde diga Morena, y claro, con la venia del señor de Palacio y todo el poder del Estado que pondrá a su servicio en campaña.

Tres, Salgado Macedonio arrasará en Guerrero, estado con la mayor aprobación al presidente López Obrador, con 73.7 por ciento, sólo después de Tabasco, con 76.4 por ciento (Mitofsky), pero su fe ciega le costará seguir siendo la entidad de las violaciones a los derechos humanos, masacres, torturas, desapariciones forzadas, cacicazgos y control de la delincuencia organizada, lo mismo en la montaña que en las costas, pero ahora con la venia del señor-Presidente.

*El proceso de vacunación contra COVID-19 en la Ciudad de México se ha convertido en una verdadera pesadilla para miles de ancianos que jamás creyeron necesario tramitar su credencial para votar con fotografía del INE y que hasta con llanto suplican ser inmunizados a los insensibles vacunadores.

Muchos no tienen su credencial porque no necesitan identificarse ante nadie, porque no les interesa votar o porque no cuentan con alguien que los acompañe a realizar el tortuoso trámite en las oficinas del INE, donde, de entrada, tienen que llevar un acta de nacimiento ac-tua-li-za-da, lo que implica oootro trámite adicional en las oficinas del Registro Civil.

Ante esta realidad, a los encargados de vacunar a la población no les va a quedar otro remedio que buscar la forma de registrar a quienes simplemente no cuentan con ese documento para identificarse, o dejarlos sin vacuna.

Que se sepa, en la época neoliberal jamás se pidió el INE a los papás para vacunar a sus hijos durante las semanas nacionales de vacunación, tampoco a los adultos en época de influenza.

Por cierto, al cierre de esta columna, México lleva 1.4 millones de dosis aplicadas, apenas poco más de 1 por ciento de la población. Una vergüenza.

POR ENRIQUE MUÑOZ
ENRMUZ@HOTMAIL.COM
@ENRIQUEMUNOZFM

jram


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