COLUMNA INVITADA

AMLO y Aristegui, el mismo barco

El periodismo no está para agradar al poder y el gobierno no está para agradar a la prensa

OPINIÓN

·
Daniel Serrano / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

El diferendo entre el presidente de la República y el reportaje publicado por un conjunto de medios de comunicación pone sobre la mesa la nueva realidad de la relación del poder público con medios de información.

A estas alturas nadie pone en tela de juicio la honestidad del presidente López Obrador, pero tampoco se duda del profesionalismo de algunos de los periodistas mencionados particularmente de Carmen Aristegui. La incógnita será el uso de la derecha sobre un material de esas características. 

¿Y esto por qué es un asunto de todas y todos? Porque como sociedad hemos evolucionado y esa evolución se debe en gran medida a la aportación de AMLO y el movimiento que encabeza desde la presidencia, al mismo tiempo el cambio no se entendería sin el trabajo y exposición de escándalos de corrupción de periodistas como Aristegui, que terminaron de establecer un hartazgo generalizado en el ánimo de la sociedad, condición que sin duda favoreció indirectamente el voto por AMLO. 

El presupuesto EdoMex, ese gatopardo

Desde distintos espacios y con distintas intenciones se colocó con rapidez una reacción en redes sociales sobre el diferendo que aseveraba que “el periodismo no esta para agradar al poder” este planteamiento fue rápidamente difundido por la derecha afirmando que López Obrador ahora atentaba “hasta contra Carmen”.

Sin embargo (y es una crítica al movimiento) pocas posiciones apelaron a la argumentación y salieron a la defensa a ultranza con más fervor que razones y es justamente hoy lo que la sociedad demanda, razones y argumentos. El movimiento que encabeza AMLO tiene y de sobra.

Diré algo que a los periodistas no nos gusta escuchar o leer, pero, así como el periodismo no esta para “agradar al poder”, el ejercicio del poder público no esta para agradar a la prensa. En la administración pública de todos los niveles se mueven muchos grupos de interés y no son pocas las líneas editoriales que representan otros grupos con otros intereses.

Edomex 2023, el común denominador hasta hoy

Las políticas públicas que implementa un gobierno son la materialización de una visión del mundo de quien encabeza ese proyecto que ha llegado a ese espacio de manera legal y legítima, en nuestro país por primera vez desde hace más de 70 años, ahora bien, las líneas editoriales son también una concepción de ese mundo que en ocasiones tienden a buscar la verdad o al menos la verosimilitud, en ocasiones muestran hechos irrefutables y otras veces plantean “inferencias periodísticas” o sea una deducción que no es un hecho como tal, el ejercicio de lo periodístico tiene también su propia legitimidad pero también sus intereses, sus filias, sus muchas fobias y su agenda propia. 

Los medios están en su derecho de inferir, sugerir o especular, pero en todo caso están obligados a demostrar sus dichos e inferencias, tal como el presidente o sus simpatizantes tienen el derecho de defender su proyecto de lo que valoren como un ataque y también tienen la obligación de aclarar cualquier duda, cumplir con la promesa de acabar con la corrupción y ser un garante del ejercicio de las libertades por que todas y todos vamos en el mismo barco llamado México.

   

Sigue leyendo: 

El éxito de la vacunación que la derecha no acepta

En la LEGISMEX pleito ¿pactado?

La lista del señor X