Covid-19 y The Post

Ya pasaron cuatro días de su publicación y las autoridades mexicanas no han hecho un claro y contundente desmentido, como amerita el caso

Covid-19 y The Post
Alejandro Cacho / Touché / Opinión El Heraldo De México

La revelación de The New York Times sobre supuestas mentiras premeditadas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador para ocultar la verdadera emergencia por la pandemia de coronavirus en la Ciudad de México es una grave, gravísima acusación que raya en lo criminal. 

Ya pasaron cuatro días de su publicación y las autoridades mexicanas no han hecho un claro y contundente desmentido, como amerita el caso. 

En lugar de responder con evidencias y datos duros que no dejen lugar a dudas, recurrieron a lo que más les gusta: el frágil descrédito.

La acusación es tan seria, que me hizo recordar la extraordinaria película The Post, dirigida y producida por Steven Spielberg y protagonizada por Meryl Streep y Tom Hanks.

El film de 2017 puso al descubierto el engaño que durante años mantuvo el gobierno de Estados Unidos, desde Kennedy hasta Nixon, sobre el fracaso norteamericano en la Guerra de Vietnam.

The New Yotk Times y The Washington Post enfrentaron la furia del presidente Richard Nixon por publicar ese vergonzoso y criminal escándalo. Esa guerra cobró la vida de alrededor de 5 millones de personas, entre ellas casi 60 mil soldados norteamericanos.

En México, a finales de este 2020 rebasaremos los 120 mil muertos por coronavirus, según cifras oficiales, lo que hace aún más grave la acusación de The New York Times. Muchísimos de ellos pudieron haber salvado la vida si la política del gobierno frente al covid19 hubiera sido más seria, más clara y más firme.

Sabemos que el manejo de la pandemia en México ha sido un desastre. Sabemos que los números de contagios y defunciones no son reales. El propio López-Gatell reconoció que habrá que multiplicarlos varias veces.

Sabemos que nos ocultan la verdad, pero The New York Times le puso datos duros, números, fechas. El gobierno solo responde que es falso, pero no aporta una sola evidencia.

La natural urgencia por contar con la vacuna distrajo la atención de la denuncia del NYT. Vacuna que, por cierto, no llegó como cacareó el gobierno. El simulacro de su llegada rayó en el ridículo, la misión cumplida quedó en una vulgar falacia en busca de las ocho columnas.

El fracaso en el manejo de la pandemia de coronavirus, las cifras subestimadas, y la acusación de que el gobierno ocultó, por razones políticas, la gravedad de los contagios y muertes en la zona metropolitana del Valle de México nos pone frente a un escenario que podría tipificarse como negligencia criminal. ¿Nos conformaremos con el cínico desmentido simplón de un segundón como Hugo López-Gatell?

Por ALEJANDRO CACHO
CACHOPERIODISTA@GMAIL.COM
@CACHOPERIODISTA


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