¿Qué es la violencia económica contra la mujer y cómo identificarla?

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, hablamos también de la violencia económica, una forma que nos quita libertad

¿Qué es la violencia económica contra la mujer y cómo identificarla?
Columna de Yuri Franco.

El 25 de noviembre es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. No es una celebración, sino una fecha para conmemorar y traer a la memoria aquellos errores del pasado que aún podemos enmendar en materia de violencia de género. Conoce qué es la violencia económica y cómo identificarla.

La violencia contra las mujeres toma diferentes formas. A veces se ve como un golpe en el cuerpo, otras se manifiesta a través de palabras disparadas como balas, matando el alma o los sueños de quien las recibe. También puede verse como cadenas en el monedero de muchas mujeres.

Las formas en que las mujeres podemos ser violentadas son muchas. Por eso quiero usar este espacio para hablar sobre la violencia económica y patrimonial. Mi trinchera como Coach en Finanzas Personales me ha permitido ver que muchas sufren en silencio y sin consciencia de lo que están viviendo.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016, realizada por el INEGI, la violencia económica es un enemigo invisible porque su rastro no es tan evidente como los golpes; sin embargo existe y los números son contundentes: 13.4 millones de mexicanas la han padecido en algún momento de su vida, es decir, el 29 por ciento del total de mujeres, de 15 años o más.

La violencia económica y patrimonial se manifiesta de distintas formas. Puede ser el control por parte del hombre que provee escasamente el dinero necesario para la manutención del hogar. También ocurre cuando el hombre acapara o limita el sueldo de ella. Cuando la pareja sólo da una cuota semanal sin dejar trabajar a la mujer. Otro caso se da cuando la mujer es quien percibe los ingresos y su pareja toma el gobierno de ellos o asume el control de las decisiones sobre cómo o en qué gastar.

Todas estas manifestaciones afectan la estructura de pensamiento de las mujeres que la sufren, daña su percepción y sentido de valía y evidentemente destruye la confianza que tienen sobre sí mismas. De modo que esto se vuelve un círculo vicioso perfecto para el victimario y la víctima. En algunos casos el victimario ni siquiera es consciente de que está violentando los derechos de su pareja, simplemente está repitiendo el patrón que él aprendió.

La violencia existe porque el  dinero es un tema que rara vez se aborda. Los prejuicios o usos y costumbres que cobijan esta cultura de violencia económica y patrimonial fortalecen la jaula en la que viven millones de mujeres.

Las conversaciones sobre el dinero tendrían que florecer en la sobremesa de cada hogar. Nuestros hijos pueden aprender el valor de hablar sobre la generación y gestión del dinero. Es un tema relevante y su manejo debería incluirse en la educación formal e informal de cualquier ser humano. Mientras ese momento llega, seamos conscientes de que las finanzas son una herramienta que puede marcar la diferencia entre la libertad y la esclavitud.

Por: Yuri Franco

Correo: yuri.financial.coach@gmail.com

Twitter: @YuriFrancodeRdz


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