Cúpula

Cassandra Zoé Velasco: Hay que perder el miedo a ser nosotras mismas

La mezzosoprano, con una ascendente carrera en la música, comparte ahora su propia experiencia como mujer y artista

Cassandra Zoé Velasco: Hay que perder el miedo a ser nosotras mismas
RESPONSABILIDAD. La mezzosoprano se desempeña como directora artística de la EOBA Foto: Daniel Ojeda

Con la mirada puesta en el futuro de la ópera y la música clásica en México, Cassandra Zoé Velasco (Ciudad de México, 1989), actual coordinadora artística del Estudio de la Ópera de Bellas Artes (EOBA), afirma con convicción que en un contexto de creciente protagonismo femenino en el ámbito cultural, como el que actualmente se vive, las mujeres han logrado no sólo posicionarse dentro de la industria, sino también generar espacios que favorecen la equidad. Para la cantante, estas transformaciones van más allá de la justicia social, pues permiten, en su opinión, “entrecruzar miradas para lograr un objetivo común: el fortalecimiento del arte en el país”.

Con una carrera consolidada que abarca un intenso trabajo en la ópera de México, pero también en el ámbito internacional, con presentaciones en prestigiosos teatros como el Metropolitan Opera House de Nueva York y el Carnegie Hall, la mezzosoprano se dedica ahora, en su rol como coordinadora del EOBA, a apoyar a las nuevas generaciones de cantantes mexicanos, no sólo en su desarrollo profesional, sino también respetando la identidad de cada voz.

Reflexionando sobre los cambios que ha experimentado en los últimos años el ámbito musical en materia de género, la cantante lírica comparte su propia: “Fui de la generación a la que le decían que si eras mujer y querías tener éxito en tu carrera, no podías casarte ni ser madre. Pero hoy en día, la industria ha cambiado y muchos teatros ofrecen facilidades para las madres trabajadoras, sobre todo en el extranjero. Por lo que busco decirle a las jóvenes que esto ya no es válido y que no deben renunciar a su vida personal, ya que eso también enriquece su arte”. 

En sus palabras no sólo resuena un llamado a la emancipación de las mujeres dentro de la música clásica, sino también una invitación a integrar la vida personal en el proceso artístico, reconociéndola como una fuente vital de enriquecimiento creativo.

Además, subraya la importancia de que las voces femeninas dejen de temer y se liberen de las restricciones impuestas por los estereotipos y los prejuicios. “Aunque no se trata de género, es esencial que las voces de mujeres, sobre todo, dejen de escuchar a quienes continúan perpetuando discursos limitantes que las obligan a elegir un camino u otro y a enfrentar creencias arcaicas” y enfatiza que las mujeres tienen el derecho de decidir sobre su carrera y su vida personal sin que eso se convierta en una limitante.

La cantante también reconoce la valiosa labor de otras compañeras, colegas y amigas que han abierto caminos para las nuevas generaciones. Desde figuras como Claudia Curiel de Icaza, la actual titular de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, hasta compositoras como Gabriela Ortiz y directoras de orquesta como Alondra de la Parra, quienes con su ejemplo y liderazgo han allanado el terreno para que las jóvenes promesas de artistas puedan caminar con mayor libertad y desenvoltura.

Para Velasco, la supervivencia del cantante solista es un reto complejo, por lo que asegura que para tener una carrera internacional no basta con tener una muy buena voz, sino que es necesario ser un cantante integral. 

En este contexto, destacó que desde el Estudio de la Ópera de Bellas Artes, con dirección artística de Marcelo Lombardero, se busca fortalecer la formación de los jóvenes cantantes no sólo en sus habilidades vocales, sino también en áreas fundamentales como los idiomas, los estilos y una comprensión profunda de las obras que interpretan. Un ejemplo es la asociación fonética, herramienta esencial para que los cantantes puedan abordar idiomas complejos como el ruso, el francés o el alemán, pilares necesarios para una carrera operística que demanda el dominio de un vasto espectro de tradiciones y estilos.

PROYECTO. La carrera de Cassandra Zoé se mueve en dos direcciones: el de cantante profesional y el de madre.
Foto: especial.

“El cantante necesita muchas cualidades para lograr una carrera. No es solo el talento, sino una personalidad resistente, persistente y adaptable, que nada tiene que ver con la música, pero que de alguna forma influye directamente en el quehacer operístico. Desde el Estudio de Ópera buscamos que los jóvenes se formen como cantantes integrales, que valoren su carrera, pero también que se respeten a sí mismos y a sus sueños”, reiteró.

Así, en cada una de sus palabras, la mezzosoprano mexicana deja claro su compromiso con un futuro en el que la ópera no sólo sea un escenario de talento, sino un espacio de inclusión, respeto y crecimiento para todas las voces.

“El Estudio de la Ópera de Bellas Artes busca consolidarse como un centro de formación integral, con el objetivo primordial de dotar a las nuevas generaciones de las herramientas necesarias para tener una carrera exitosa en cualquier teatro del mundo”, dijo.

Y agregó que: “Con su vasta experiencia, el director artístico tiene como objetivo colocar al Palacio de Bellas Artes entre los teatros líricos más prestigiosos a nivel mundial, por lo que, para lograrlo, ha planteado fortalecer la preparación de los cantantes, potenciar la colaboración entre los grupos artísticos y desarrollar una programación que fusiona lo clásico y lo contemporáneo, con el fin de cautivar a nuevos públicos”.

En este sentido subrayó que el proyecto no se limita a la Ciudad de México, sino que promueve la descentralización de la ópera a través de espectáculos itinerantes que fomenten la colaboración entre cantantes y estudiantes, además de fortalecer la relación con otros estudios en todo el país.

En la actualidad, la cantante vive uno de sus mejores momentos, su proyecto de vida abarca dos ámbitos: el de su condición de mujer y el de una profesional de la música, el de la maternidad y el de la docencia. “El primero es el más importante de mi vida, aunque debo confesar que si tengo la oportunidad de cantar en un escenario de vez en cuando, lo consideraría”, concluyó con una sonrisa.

Por Azaneth Cruz

EEZ

Temas