Niños no deben escuchar reggaeton porque sus letras son violentas, asegura la pianista María Hanneman

Hanneman estará el próximo 5 de mayo en Jalisco para tocar con la Orquesta de Cámara de Zapopan

Niños no deben escuchar reggaeton porque sus letras son violentas, asegura la pianista María Hanneman
A sus 14 años, María Hanneman es admirada por su talento en el piano. Foto: Instagram

Los niños deben escuchar música clásica, no reggaeton, porque la primera desarrolla su nivel cognitivo, y lo segundo, denigra a la mujer con letras violentas. Todos los pequeños deben ser felices y sentirse protegidos, explica la joven pianista María Hanneman, en entrevista con El Heraldo de México.

“Soy muy feliz, siempre. Me pongo muy nerviosa al tocar en público.  Me gusta hacer bromas. Me gusta trabajar mucho para que las cosas salgan bien. No soy ñoña, no solo escucho música clásica, también oigo jazz, blues y pop. No escucho reggaetón porque sus letras hablan muy mal de las mujeres, a final de cuenta somos humanas y todos somos iguales, más en este país tan peligroso para nosotras las mujeres, siento que las letras del reggaetón son muy violentas, son feas”, explicó.

Ella se considera nerviosa, un poco tímida al principio, pero al conocer a las personas o tocar en el escenario se le quita. La jovencita capitalina, prodigio del piano, acaba de cumplir 15 años, cursa el tercer año de secundaria y además estudia en el Conservatorio Nacional de Música en la Ciudad de México. Ya anhela volver a clases presenciales porque con esta pandemia de COVID-19 y la educación a distancia todo se ha vuelto raro para ella, no se acaba de acostumbrar.

Hanneman estará el próximo 5 de mayo en Jalisco para tocar con la Orquesta de Cámara de Zapopan. Así que este concierto le da doble emoción, porque significa también salir del confinamiento.

“Voy a tocar el tercer concierto de Kabalevsky. Es un concierto nuevo, estoy muy emocionada de poder volver a tocar con orquestas. Estoy emocionada de ir a Zapopan. El director (Allen Vladimir Gómez) me cae muy bien, es muy relajado, paciente, es muy alivianado y divertido”, expresó.

Hay que sentir la música

Al preguntarle cómo se concentra para evitar que se le olvide alguna nota de la partitura clásica, explica que la música hay que sentirla.

“Primero, rezando (risas). Luego estudiando por partes y estudiando mucho. Me concentro mucho. Sí, muchas veces he olvidado una nota. Me pasa a mí y a todos. No te tienes que concentrar tanto en las notas sino en la forma en la que tocas la pieza. Cuando toco el piano estoy muy emocionada, concentrada. Es una emoción, si la pieza es alegre pienso en algo que me haga feliz, trato de transmitir el sentimiento del autor, qué quiso decir el compositor en la obra”, afirmó.

¿Qué tiene el piano como instrumento, que no lo tiene otro? ¿por qué estimular a la niñez mexicana a estudiar música y especialmente clases de piano?

"El piano entra por el corazón porque si de verdad te gusta, lo sientes en el corazón. Las notas rebotan en el pecho, entra por el corazón. El piano tiene la música dentro de él, no todos los instrumentos tienen eso. Es una base musical, es importante. Se compone en el piano casi todo. Los compositores, los cantantes, se basan en el piano es fundamental".

Talento conquistador

Hanneman comenzó a tocar el piano a los cuatro años de edad y su talento ha conquistado a México. Aunque sabe que ella tiene sus propios talentos, no le molesta que la comparen con Daniela Liebman, quien también fuera niña prodigio del piano y que está por comenzar sus estudios universitarios en Juilliard.

“Yo no siento que soy una niña prodigio. Ojalá fuera como Daniela, yo la admiro demasiado. Las comparaciones no son buenas, porque somos diferentes. Sí me gusta que me comparen con ella, nada más ella, está padre”.

Uno de los sueños que acaricia María es grabar una producción musical para que la disfrute la juventud, acercarla a la música clásica.

“Me encantaría grabar discos, no sé cuando sea el momento adecuado. Estamos en pláticas. Primero uno clásico porque la gente tiene que dejar de pensar que la música clásica es aburrida, y más adelante algo moderno”.

Este Día del Niño, María Hanneman tiene un anhelo, que los pequeños sean felices y que reciban protección de sus familias durante la infancia.

“Les recomiendo que disfruten su vida, que se diviertan, que sean pacientes, que sigan sus sueños, que exploren cosas que les pueden llegar a gustar, que nada los detenga, tienen que vivir muy felices. Busquen ayuda, la familia los apoyen, el apoyo es muy importante cuando lo necesitan”.

Por Adriana Luna

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