DESDE AFUERA

Chatham House y las paradojas mexicanas

Ricardo Monreal destacó que los procesos de transformación política en el mundo han sido largos y, en algunos casos, violentos

OPINIÓN

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José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

México vive un momento de transición política que, según el senador Ricardo Monreal, durará años y será un proceso mucho más largo que el siguiente sexenio.

Al dirigirse a los asistentes en una conferencia del centro de análisis británico Chatham House, en México, Monreal destacó que los procesos de transformación política en el mundo han sido largos y, en algunos casos, violentos.

El encuentro fue un estudio de contradicciones, del optimismo manifestado por los portavoces del gobierno al duro realismo de los críticos; de la prudencia con que Monreal dejó ver sus ambiciones, sus coincidencias y sus divergencias, con el régimen, a la disciplina mostrada por el canciller Marcelo Ebrard, al defender la política exterior del presidente Andrés Manuel López Obrador. 

La prudente franqueza con la que el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, buscó presentar una visión positiva de la economía mexicana y sus perspectivas, hizo notar su exposición a los vaivenes de la economía mundial y a problemas que van de la seguridad a la invasión rusa en Ucrania.

Y la dura sinceridad con que Jonathan Heath, vicegobernador del Banco de México, señaló la virtual ausencia de la inversión privada en la economía mexicana desde 2018 y la crisis de inversión pública que el país arrastra hace años.

Y claro, la siempre presente realidad de la profunda vinculación entre México y EU, y los intentos del gobierno de AMLO de subrayar su independencia. Pero los expertos hicieron notar que la economía mexicana y sus perspectivas tienen una profunda relación con las estadounidenses, en especial, la inflación causada por el incremento de la demanda, pero con las limitaciones en las redes de suministro, y las acciones de la Reserva Federal (Banco Central) estadounidense.

El evento fue público, contra una de las costumbres de la organización, famosa por sus reglas de off the record, o sea libertad de mencionar lo que se dijo, sin citar a quién lo dijo.

La idea del encuentro era una presentación sobre la situación de América Latina. Pero celebrada en México, el énfasis fue en aspectos nacionales.

Una cosa fue evidente: las poblaciones de la región no creen en los gobiernos y para algunos la marea rosa resulta más una ilusión creada por el disgusto de los votantes, que por verdaderas convicciones profundas y unos de esos regímenes, como el del chileno Gabriel Boric, enfrentan problemas de gobernabilidad frente a congresos o factores opuestos. 

Y para México, todo ello enmarcado en una transición que, según Monreal, contrasta con la de países donde "han costado vidas y crisis económicas", porque "ha sido una transición política de terciopelo y electoral, vía parlamentaria".

Monreal, quizá el más abierto de los aspirantes a candidato presidencial, se dijo convencido tanto de la necesidad de crear una unión de países del sur, aunque sin olvidar la casi imposibilidad de lograrla, pero también de la importancia de una buena relación con Estados Unidos. 

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM
@CARRENOJOSE1

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