AYER PENSABA DISTINTO

Tres notas y una reflexión sobre la interna del PAN

La vida interna de los partidos no suele importarle a nadie salvo a sus militantes y funcionarios

OPINIÓN

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Fernanda Caso / Ayer pensaba distinto / Opinión El Heraldo de México

La vida interna de los partidos no suele importarle a nadie salvo a sus militantes y funcionarios. Y esto- sostengo yo desde hace mucho tiempo- es un terrible error. En un país donde los dirigentes partidistas nombran a los candidatos, ungen a los coordinadores parlamentarios, acuerdan con el Presidente el presupuesto del país y usan arbitrariamente alrededor de 10 mil millones de pesos en prerrogativas por año, debería de ser de interés de todos los mexicanos saber quiénes son esos dirigentes y cómo se define a los sucesores.

Bueno, pues el 24 de octubre el PAN, el mayor partido de oposición en México,  renovará a su presidente nacional. Aquí van 3 notas y una reflexión sobre el proceso:  

1- Marko Cortés va a ganar la reelección. Así de simple y sin rodeos. Y va a ganar, no por su deslumbrante carisma ni por los arrolladores resultados del partido. Ganará porque en el PAN, el dirigente decide absolutamente todo… incluyendo su sucesión.

A partir de la última reforma a los estatutos, el partido eliminó los contrapesos y ahora el presidente puede definir las candidaturas y la distribución del presupuesto partidista prácticamente solo, con lo que los liderazgos locales están obligados a mantenerse en línea si quieren tener parte del pastel. Por si fuera poco, el presidente del PAN tiene el control de las afiliaciones y depuraciones de militantes, así que controla el universo de votantes que participan en una elección interna.

Tan clara esta realidad de desequilibrios para todos los panistas que los tres aspirantes que tenían intenciones de competir ya renunciaron a la contienda.

2- Esta elección es el primer reacomodo de fichas rumbo a la candidatura presidencial del 2024. Al nombrar a Cecilia Patrón Laviada como su compañera de fórmula, Marko Cortés está haciendo un fuerte compromiso con uno de los más fuertes competidores: el gobernador  de Yucatán, Mauricio Vila. Patrón Laviada es una de las aliadas más cercanas a Vila, fue directora de Desarrollo Social en Mérida cuando él fue alcalde y era su carta favorita para sucederlo en la alcaldía.

Con este movimiento, Marko multiplica sus posibilidades y le hace ver a Anaya que no va a tener tan sencillo el camino a la boleta. Aún sin tomar una decisión de si ir con un panista o un perfil ciudadano que transite en la alianza con el PRI, Marko Cortés está metiendo a un jugador más en la contienda, lo que le da más poder en la definición del candidato.

3- Los gobernadores están desdibujados. Los estados que más militantes concentran y, por lo tanto, que definen la elección interna, no están gobernados por el PAN. Con la excepción de Guanajuato, que permanentemente está en algún lugar bajo del top 5, el PAN es controlado por los “padroneros”, como se conoce a los líderes internos que se dedican a afiliar y mantener estructuras, pero que no tienen ninguna representación ciudadana. Esto hace que los gobernadores del PAN tengan poca fuerza en las decisiones internas más allá de lo simbólico y mediático. Sumado a esto, Marko dejó fuera de la competencia a quien podría haber sido el candidato de los gobernadores y el único que le habría representado un reto en la interna: el gobernador de Querétaro, Pancho Domínguez.

La decisión de Marko de apresurar la convocatoria hizo imposible la competencia de Domínguez, quien habría tenido que pedir licencia a la gubernatura tiempo antes para poder participar.  

Finalmente, Marko consiguió desarmar el bloque de gobernadores y negociar con ellos uno por uno. Así, los gobernadores perdieron fuerza y las negociaciones, fuera de aquella con Vila (el de Yucatán), quedaron en migajas.

Pero en este proceso, más allá de equilibrios y fuerzas, hay un asunto sumamente lamentable: la falta de ideas en todo.

Por el momento histórico que vive el país, lo mínimo que uno esperaría de la contienda dentro del mayor partido de oposición serían debates intensos sobre si la ruta 2024 es ir solos o en alianza con el PRI y PRD; sobre la agenda legislativa que hay que impulsar, sobre los límites y exigencias en la relación con el gobierno obradorista y sobre las estrategias para fortalecer a los candidatos de las 6 gubernaturas que se juegan el próximo año.

En lugar de eso, el PAN tendrá una elección interna en la que no hay ideas, no hay debate… y bueno, para acabar pronto, ni siquiera hay candidatos.

POR FERNANDA CASO 
FERNANDACASO@HOTMAIL.COM
@FER_CASO

dza