COLUMNA INVITADA

El dogma perverso y los niños con cáncer

El primer burócrata del país está sordo, sus esbirros, también; el Poder Judicial, una broma, simplemente ineficaz

Jose Lafontaine Hamui/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

La falta de medicamentos para niños con cáncer es trágica. La mezcla de dogma político e incompetencia en “combatir” la corrupción, mata. Es perversidad pura, demostrada con la falta de empatía hacia los niños con cáncer, digno de un régimen sociópata. El asunto no es nuevo, lleva un par de años.  

La falta de medicinas para atender a niños enfermos de cáncer se generó por incompetencia gubernamental, en su falso discurso anticorrupción.

 No se justificará jamás combatir la corrupción (aunque sólo sea discurso) por necesario que sea, si para ello se sacrifica un solo niño con cáncer. 

Es desgarrador observar la lucha de madres y padres de niños con cáncer, que gritan desesperad@s sin ser escuchad@s; que buscan infructuosamente que alguna sorda y déspota autoridad oiga  su súplica.  

El primer burócrata del país está sordo, sus esbirros también; el Poder Judicial, una broma, simplemente ineficaz. 

Estas madres y padres, en varios estados del país, demandaron la protección de la justicia federal, a través del juicio de amparo, y no obstante, lo obtuvieron en papel,  para solo enmarcarse y fingir que somos un país de derechos; esa sentencia en los hechos no ha dado un solo medicamento para los niños enfermos. El Ejecutivo se ríe del Poder Judicial.  

El 4 de junio, 10 de los niños con cáncer, menores de edad que luchan por sus vidas, a través de sus padres, obtuvieron el amparo y protección de la justicia federal, donde un juez de distrito ordenó al INSABI y a Hacienda: “…destinarán los recursos necesarios para la compra inmediata de medicamentos requeridos para atender a estos niños enfermos”. Han pasado más de 20 días y los niños siguen sin medicinas. 

Es grotesco cómo siguen pregonando sus proyectos estúpidos y caros. ¿Cómo puede un régimen que se dice humanista gastar un peso en fierros, durmientes, vagones o bloques de cemento para proyectos absurdos, antes que proveer medicamentos a un niño con cáncer para que luche por su vida? Esto es un crimen de Estado desde cualquier perspectiva.

Para muchos de esos niños ya es muy tarde.  Me duele de mi país. 

Hoy México es una república sin alma, gobernado por embusteros y psicópatas, que sólo tienen oídos sordos. 

Un enorme desprecio a los niños enfermos y a sus padres destrozados.  

En medio del dolor y desesperación, se oye la mentira desde Palacio: “El abasto de medicamentos está garantizado”, “para la semana próxima ya tenemos compradas todas las medicinas”. 

¡Esquizofrenia total! La imagen es de terror. Mientras él miente, los niños mueren y sus padres lloran.  Su dogma viejo y pestilente, no les permite sentir empatía por los niños enfermos de cáncer; tal vez los considere “conservadores”. 

No hay transformación que justifique la muerte de un niñ@ enfermo de cáncer. 

Sólo un régimen salvaje, bruto y perverso, puede celebrar sus proyectos absurdos, mientras niños mueren y sus padres les lloran.

POR JOSÉ LAFONTAINE HAMUI
ABOGADO
@JOSE_LAFONTAINE

PAL