Les preocupa la división en EU

La situación es tal, que no parece haber acuerdos ni negociación posible sobre prácticamente ninguno de los grandes temas que enfrenta ese país

Les preocupa la división en EU
José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

La guerra política que literalmente congela al Congreso de Estados Unidos alcanza niveles de animosidad que desafían precedentes y hacen temer consecuencias.

El choque se refleja en narrativas a veces diametralmente distintas, sobre todo, lo que ocurre en el país, con lo que parece desde afuera una creciente animadversión entre los dos partidos políticos, grupos sociales y étnicos.

La situación es tal que no parece haber acuerdos ni negociación posible sobre prácticamente ninguno de los grandes temas que enfrenta EU, sean sociales, económicos o políticos, con los dos grandes bandos aparentemente dispuestos a convivir con más o menos civilidad, pero no a colaborar del todo.

La situación empeoró durante el régimen de Donald Trump y ahora las diferencias parecen irreconciliables, pero no es una tendencia nueva. Ya en 2012 había señalamientos en ese sentido y apuntaban a que Estados Unidos es un país que constantemente habla de unión y que, sin embargo, afirmaba el politólogo Bill Schneider, sólo se une en tiempos de crisis.

"Nuestro país se ha tornado tan polarizado, tan ideológicamente incestuoso que la gente no sabe o no quiere entender a aquellos que viven sólo unas millas más allá", precisó el periodista Bill Bishop en su libro The Big Sort.

En 2012, los analistas Norman Ornstein y Thomas Mann anotaban en un ensayo conjunto que "el Partido Republicano se ha convertido en un atardecer insurgente en la política estadounidense. Es ideológicamente extremo; desdeñoso del compromiso; sin moverse por la comprensión convencional de los hechos, la evidencia y la ciencia; y desdeñoso de la legitimidad de su oposición política".

En julio de 2013, el país se movía "contra un fondo de polarización, separación y confrontación tanto en los estados como en Washington", según análisis de Ronald Brownstein, un respetado columnista político, en The National Journal.

Los especialistas se preocupaban entonces de que no había colaboración real entre las bancadas demócrata y republicana del congreso, debido a la división ideológica.

Después de todo, demócratas y republicanos representan áreas geográficas y grupos socio-económicos diferentes, donde hay regiones que abarcan estados "rojos" (republicanos) y "azules" (demócratas) con propuestas políticas opuestas.

"Costa a costa, EU puede ser más diverso que nunca, pero los sitios en que vivimos están cada vez más poblados por gente que vive, piensa y vota igual que nosotros", comentó Bishop. "Nuestro país se ha tornado tan polarizado, tan ideológicamente incestuoso que la gente no sabe o no quiere entender a aquellos que viven sólo unas millas más allá", precisó.

Los debates sobre migración, reforma fiscal, leyes agrícolas quedan habitualmente empantanados en el Congreso, lo  que ya hace años obliga a un uso creciente del decreto como herramienta de gobierno. Es preocupante lo que hoy sucede en la cabeza de un hegemón que sólo parece encontrar unidad frente a lo que percibe como amenazas externas.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS.
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

DZA

 


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