COLUMNA INVITADA

Y retiemble “la política” en su centro … al sonoro rugir de Palacio

En México cometemos el error de creer que la política es el poder del que emana todo. De hecho, esa creencia ha contribuido de manera importante a la proliferación de la corrupción y con ello, muchas de nuestras desgracias

OPINIÓN

·
Óscar Sandoval / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

En México cometemos el error de creer que la política es el poder del que emana todo. De hecho, esa creencia ha contribuido de manera importante a la proliferación de la corrupción y con ello, muchas de nuestras desgracias.

Enumero tres: uno, la política como sostén o terremoto de la economía, para muestra hay que ver las reformas impulsadas por la #4T, votadas por el Congreso y ahora cuestionando la división de poderes. Dos, las generaciones Gen X y Millennials, que mayoritariamente participan en política porque “ahí esta el varo”.

Y, tres, un país centralizado en una #Mañanera. Es lo que hay, pero no es lo único que hay. Es importante que empecemos a
vernos a nosotros mismos desde otra perspectiva.

Hace unos días tuve acceso en la plataforma Visual Capitalist al Índice Generacional de Poder que, si bien refleja datos exclusivamente de Estados Unidos, nos abre perspectiva de cómo trascender sexenios en nuestro país.

Categorizan el poder en tres: político, económico y cultural; bajo la premisa de que evolucionan la humanidad y la sociedad, pero también las manifestaciones de poder. Suman un elemento que en México parece ciencia ficción: las finanzas descentralizadas están dando una nueva forma a los sistemas tradicionales de riqueza.

¿Quién tiene el poder en función de estas categorías? En el resultado global los resultados son muy obvios: 38.6% los Baby Boomers (57-75 años), 30.4% la Gen X (41 -56), y 14.5% los Millennials (25-40).

En donde hay que poner la lupa es que aquellos que tienen entre 57 y 75 años tienen la delantera en el poder político (47.4%) y el cultural recae en las personas entre 41 y 56 años.

El poderío económico está principalmente en los Baby Boomers (43.4%) que engloba principalmente a los CEOS de las 500 de S&P, gobernadores de los estados y cabezas en el sistema de justicia. El poder de la Gen X está principalmente en la industria de televisión y cine, cabildos de las ciudades y son dueños de pequeños negocios que, por cierto, dan empleo a un tercio de la fuerza laboral de Estados Unidos y representan el 99.9% de las empresas.

Sorprende esta última cifra porque esa realidad numérica no es tan diferente a la de nuestro país, pero si la situación financiera de ese mismo tipo de empresas y la economía en general.

Los Millennials concentran sus cuotas de poder en las plataformas digitales, son celebridades o están en las industrias de la música y el radio.

¿Qué nos dice esto a los mexicanos? Primero, que debemos de dejar de usar a los personajes de la cultura o las celebridades para tratar de influir en la política. También en esto se necesita la separación de poderes. De lo contrario, la política seguirá como poder hegemónico y el resultado de eso ya lo conocemos.

Segundo, entender que el relevo generacional se debe dar de forma natural y por industrias, y no por decreto o beneplácito presidencial como sucedió en el caso de los Baillères. Puede terminar siendo más nocivo que sano. Tercero, necesitamos construir empresas e impulsar industrias que no dependan del humor del presidente y con ello tener finanzas descentralizadas.

El sonoro rugir del poder debe diversificarse. Nos conviene a todos. #EducaciónFinanciera Están abiertas las inscripciones gratuitas al Diplomado de Educación Financiera de la Condusef. Tenemos hasta el 7 de junio. #ValeLaPena

POR ÓSCAR SANDOVAL
CONSULTOR, SOCIO DE 27 PIVOT
OSANDOVALSAENZ@27PIVOT.COM
@OSANDOVALSAENZ

MAAZ