Voto útil

Inició la Pascua y con ella las campañas del proceso electoral señalado como el más complejo de nuestra historia democrática, que culminará el 6 de junio

Voto útil
José Encarnación Alfaro Cazares/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

Inició la Pascua y con ella las campañas del proceso electoral señalado como el más complejo de nuestra historia democrática, que culminará el 6 de junio. Empezaron las acciones de proselitismo de los partidos políticos y de sus candidatos bajo el simbolismo del paso o salto a una nueva realidad deseada.

En tanto la República se agita en un crítico escenario de incertidumbre por las dolorosas condiciones que impone en nuestra vida social y económica la pandemia; y por otra parte la peligrosa polarización política que auspicia la irresponsable actitud de la 4T que sin un rumbo claro, utiliza como brújula las ocurrencias del caudillo, aunque las mismas se orienten a destruir instituciones y violentar el Estado de Derecho.

Continuamos en la etapa formal de una contienda electoral que en los hechos es prolongación de la de 2018, porque el Presidente de la República actúa más como jefe de su partido que como mandatario de todas y todos los mexicanos; y en lugar de sumar, concertar y construir la unidad nacional, divide, polariza, confronta, amenaza y ejerce la política de la fuerza en contra de quienes considera adversarios ideológicos, confiado en la fortaleza que le otorga el contar con la mayoría parlamentaria en el Congreso de la Unión.

Y ahí se ubica el nudo gordiano de nuestra democracia en este tiempo crucial, en el enredo sin cabos del ejercicio legislativo del gobierno cuatroteísta. Y como ningún partido político tiene la fuerza suficiente para desatarlo, la coalición electoral opositora del PRI-PAN-PRD pretende cortarlo de tajo apelando al filo del voto útil de la ciudadanía.

El llamado al voto útil por cualquiera de los partidos de la coalición Va por México es a construir una nueva mayoría parlamentaria que reconstruya los contrapesos en el ejercicio del poder público y que obligue a la 4T a edificar acuerdos y buscar coincidencias en lo fundamental con todas las fuerzas políticas y sociales de la Nación. No se trata de un voto contra el presidente, ni mucho menos en contra de la lucha por erradicar la corrupción y generar mayores niveles de justicia social a favor de los que menos tienen.

Pero para que el voto útil no se convierta en una quimera, es necesario que los partidos de la coalición opositora le sumen mayor contenido de propuestas a su pragmática alianza; porque la forma en la que integraron sus candidaturas deja mucho que desear y sólo demostraron que siguen encallados en las prácticas que los llevaron a la derrota de 2018.

En este contexto vale la pena recordar la expresión de don Jesús Reyes Heroles (a propósito del centenario de su natalicio): “Un partido político que se concreta a realizar el inventario de los problemas, que trata de capitalizar las naturales inconformidades parciales y que no presenta un proyecto de gobierno, que no brinda soluciones a los problemas, que se conforma con unos cuantos sobados latiguillos, ni es una opción para el electorado ni podrá serlo, en tanto siga siendo lo que es, en tanto siga en las mismas actitudes y en tanto emplee los mismos procedimientos”.

POR JOSÉ ENCARNACIÓN ALFARO CÁZARES

@JOSEEALFARO 

maaz


Compartir