Gobernar sin pudores

El presidente Andrés Manuel López Obrador decidió usar Palacio Nacional para recordarnos lo generosa que es la 4T

Gobernar sin pudores
Julio Patán / Malos Modos / Opinión El Heraldo de México

Sin pudores. Así fue como el presidente Andrés Manuel López Obrador decidió usar Palacio Nacional para recordarnos lo generosa que es la 4T con el pueblo bueno y, por lo tanto, la necesidad de votar por sus candidatos en la elección que se viene. 

Ni vedas electorales, ni neutralidades del líder del Poder Ejecutivo, que se supone que gobierna para todos, y debe entonces guardar cierta imagen de equidistancia. 

Chequen nomás los programazos sociales que les estoy regalando. Viva yo, y por extensión: viva nosotros. Lo dicho: sin pudores. Es, para usar sin mucha exactitud la expresión de Daniel Cosío Villegas, el estilo personal de gobernar, un estilo que, por supuesto, sigue fielmente su equipo, con su aval o bajos sus instrucciones, según el caso.

No es de muchos pudores lo que hizo el Senado de la República con la extensión del periodo de chamba para el ministro Arturo Zaldívar. ¿Qué hizo? Seguir instrucciones, evidentemente. Digo, no tardó en decir el Presidente que Zaldívar es quien debe ocupar el cargo pa' que avance esta bendición de la 4T. Él y no otro. Que bravo, senadores, pasó a decir. 

Como no es muy pudoroso lo del INE. El Presidente de la República acusó una y otra vez al Instituto de fraudulento, prianista y conservador, y sus seguidores se han apresurado a hacerle coro, al punto de callar como estatuas con lo del féretro de Félix Salgado Macedonio y lo de voir a buscarte a tu casa. 

Sip: tenemos un estamento gobernante al que no le parece mal que un hombre que quebrantó las leyes –no hablemos de las acusaciones de violación en su contra– amenace abiertamente a la autoridad electoral. Un hombre que ni mandado a hacer para Guerrero, dice… el Presidente.

No menos impúdico es el planecito expropiatorio con los hidrocarburos o lo que quieren hacer con tu celular: exigirte los datos biométricos implica, en efecto, una serie grave de violaciones a tus derechos, los constitucionales para empezar, y de paso incluirnos en una nómina de países no precisamente muy democráticos, digamos Arabia Saudita o Venezuela, que son los que exigen ese tipo de información par dejarte usar un teléfono. 

Otro acto impúdico es usar reiteradamente la vacunación con fines electorales –hemos visto varios videos en los que se dice a los adultos mayores que nótese lo buena onda que es que el Presidente nos regale esas dosis, el último el de Clara Luz. Claro que este gobierno arrancó igual, sin pudores, con una falsa consulta para cancelar un aeropuerto y enseguida inventó que la escasez de gasolina era porque había que terminar con el huachicoleo, y luego dijo que liberaron a Ovidio Guzmán por el bien de todos. Lo comento porque, amigas, amigos, está medio raro que se sigan llamando a sorpresa cada que la impudicia se hace presente.

A propósito: ¿saben adónde conduce la impudicia?  

Al autoritarismo. Se los digo para lo mismo: que luego no se sorprendan.

POR JULIO PATÁN
JULIOPATAN0909@GMAIL.COM 
@JULIOPATAN09

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