Una semana para tranquilizarse

Como es viernes, trataré de tranquilizarlos un poco para variar. De ponerlos optimistas.

Una semana para tranquilizarse
Julio Patán / Malos Modos / Opinión El Heraldo de México

No me mal entiendan: los propugnadores de “El presidente no come fuego” y “Recordemos que dio muestras de gran pragmatismo como jefe de Gobierno” deben haber tenido una semanita complicada.

Digo, esta semana tuvimos a Salgado Macedonio amenazando directamente a los integrantes del INE, con aquello del féretro con el nombre de Lorenzo Córdova y lo de “Sé dónde viven”, en plan Jimmy Hoffa de Tierra Caliente. Por si les ha pasado desapercibido, va de nuevo: Macedonio no es una cabrita loca que deambula libremente por los cerros. Lejos de ello, es una apuesta del presidente y por lo tanto de Mario Delgado, que no solo está empeñado en convencernos de que el prócer de Pungarabato es todo un demócrata, sino también de que son súper amiguis. Me pregunto si luego de esas arduas jornadas de defensa de la democracia, cuando –es un suponer– se echan un trago, ya sin cubrebocas, le dice algo como “Salud, Toro”.

Luego está lo que para todo fin práctico es el permiso de expropiar lo que te dé la gana en el sector de los hidrocarburos, en nombre de expresiones como “soberanía” o “seguridad nacional”. Técnicamente, el permiso se lo dieron los diputados, que ya saben que son súper independientes del Ejecutivo, a Rocío Nahle. Sí. Tenemos un presidente y unos diputados a los que les parece que Rocío es un personaje que ni mandado a hacer para velar por nuestra soberanía y la seguridad patria.

Hablando de expropiaciones, esta semana es también la de la intentona de pepenarse un campo de golf en Tijuana por parte del gobernador Jaime Bonilla. Los que tengan la tentación de decir “Aquí sí no entiendo al presidente. Bonilla no le abona nada”, porfa, por una vez, no lo hagan. Pudor.

Para rematar, nos enteramos de que ya viene una vacuna mexa, la Patria. Elena Álvarez-Buylla dijo que era un logro de Conacyt. Ok, no. Podemos creernos o no que es realmente un logro de los norteamericanos. Lo que es indiscutible es que el mérito, aquí, es de un conglomerado de instituciones mexicanas, una farmacéutica y varias universidades. ¿El gobierno federal? Aportó 135 millones de pesos, poco más que los destinados a rehabilitar el parque de beis en Palenque. Para que nos entendamos, a Pfizer-Biontech les costó unos dos mil millones de dólares desarrollar su vacuna. Podríamos pensar que es otro acto de expropiación (expropiación de méritos) y punto, pero es que el presidente apuesta a que esa vacuna nos permita ser inmunológicamente autosuficientes.

No, no me olvido de mi promesa: estén tranquilos, que esta fue una semana comparativamente buena. Esperen a que Macedonio sea gobernador, a que machaquen al INE y a que la inversión termine de escapar de las expropiaciones.

Feliz fin. Relájense y disfruten.

POR JULIO PATÁN
JULIOPATAN0909@GMAIL.COM 
@JULIOPATAN09

dza     


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