Los nuevos libros de texto

“Pa`mayo, carnal. Sí, claro que se puede. Ya está dada la instrucción”.  Así más o menos, en tres semanitas, se van a escribir los nuevos libros de texto, de los que sabemos algo y podemos imaginar mucho

Los nuevos libros de texto
Julio Patán / Malos Modos / Opinión El Heraldo de México

“Pa`mayo, carnal. Sí, claro que se puede. Ya está dada la instrucción”.  Así más o menos, en tres semanitas, se van a escribir los nuevos libros de texto, de los que sabemos algo y podemos imaginar mucho.

Lo primero que sabemos, como dijo Jorge Castañeda en una columna, es que esa será “la madre de todas las batallas”. Lo será sin duda en la cabeza de nuestro presidente, que se formó en la época dorada de la Conaliteg. Aquellos libros estaban concebidos para formar mentes infantiles totalmente nacional-revolucionarias; mentes tricolores adoctrinadas en las virtudes de la pax priista, con sus lábaros y sus tlatoanis sexenales. Y tenían bastante éxito. Después de todo, aquel México disfrutaba de una razonable homogeneidad entre lo que decían los medios, discurseaban los políticos y se leía en las escuelas. No había llegado la maligna tecnología a arruinarlo todo, con tanta información.

¿Tiene sentido liberar esa batallota a estas alturas, las alturas de Internet? Tal vez no en la medida en que imagina AMLO, pero no hay duda de que el adoctrinamiento dejará alguna huella en muchos niños para los que los libros de texto son poco menos que su única lectura.

Lo que nos lleva a lo que podemos imaginar. ¿Qué van a decir esos libros? Ya saben: que si Tenochtitlán se fundó justo como para que andemos festejándole el aniversario en el Zócalo, con bailables prehispánicos-new age; que si Juárez iba por el cerro en huarache y morralito, entre cabras, listo para bautizar a Mussolini y anticipar la 4T. Por lo demás, habrá literatura de esa que invita a leerse en voz alta frente a la bandera, todo mundo transido de emoción (en los nacionalismos es muy importante estar transido un par de veces a la semana), y reflexiones sobre cómo la ciencia es elitista, cómo todo el conocimiento que necesitamos está en la milpa y cómo de las matemáticas, lo básico para llevar el changarro de barbacoa.

¿Cómo se va a llevar a cabo tan ambiciosa revolución cultural? Bueno, entre las otras cosas que sabemos está que nada de especialistas: se convocó a una pléyade de talentos populares, un dream team de profes sindicalizados, normalistas, etc, para que se avienten colectivamente los libros. Ya sé que es una tragedia. Pero podemos reírnos un poco. ¿Alguien, porfis, grabaría las sesiones, para disfrutar del performance que implicará llegar a algún acuerdo?

La otra cosa que sabemos es que el dream team estará coordinado por Marx Arriaga. Sí, el que les dijo a las mujeres que si quieren andar de feministas, pinches pónganse a leer. El que aclaró que no le iba a pagar a los ilustradores. El de las bibliotecas. Sip: Marx es la versión 4T de Martín Luis Guzmán y Agustín Yáñez, sus antecesores en el cargo.

Es que aquí, ya saben, Dios le da siempre las peores batallas a los mejores guerreros.

POR JULIO PATÁN
JULIOPATAN0909@GMAIL.COM 
@JULIOPATAN09

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