DESDE AFUERA

Relación bilateral: Migración en el centro

Ahora el gobierno de Biden pide a los posibles migrantes que esperen, que tengan paciencia mientras reconstruyen el sistema migratorio estadounidense "desde cero"

OPINIÓN

·
José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: FOTO: Especial

A poco más de mes y medio de haber asumido la Presidencia de Estados Unidos, Joe Biden enfrenta lo que se describe en Washington como "una creciente crisis en la frontera" con México, tan grave o peor que las que enfrentaron sus predecesores, Donald Trump y Barack Obama.

La crisis, traducida en el renovado y visible arribo de menores sin acompañantes, puede tener impacto no sólo sobre la Presidencia de Biden sino en su política hacia México.

El de migración es uno de los temas más emocionales y complicados en la política estadounidense. Es tanto un mito fundacional como un punto práctico económico y social. Pero también es "un tema que puede consumir una Presidencia", destacó el diario electrónico Axios.

Y ha llegado a convertirse en un punto "intenso y venenosamente partidista". 

Biden prometió buscar una reforma migratoria y una política más benevolente que la aplicada por Trump, que durante su gobierno pareció prestar atención a todo sentimiento xenofóbico y racista expresado por sus seguidores, para aplicar medidas especialmente duras contra los inmigrantes indocumentados.

Las imágenes que acompañaron esas posturas, de niños encerrados en jaulas, o reportes sobre separaciones familiares, sacudieron a los estadounidenses y sus creencias.

Pero al mismo tiempo, con amenazas al gobierno de México sobre la posibilidad de sanciones comerciales si no detenía el flujo de migrantes, tuvieron un efecto disuasor. Miles de presuntos peticionarios de asilo quedaron atascados en la frontera mexicana a la espera de una audiencia.

Ahora el gobierno de Biden pide a los posibles migrantes que esperen, que tengan paciencia mientras reconstruyen el sistema migratorio estadounidense "desde cero".

Pero el solo hecho de su elección, y su promesa de cambiar la forma de recibir a los indocumentados, provocó nuevos movimientos migratorios, y de manera notable menores sin acompañantes, especialmente desde el llamado "Triángulo Norte" de Centroamérica. Y eso no lo ayuda.

Según The Hill, un periódico especializado en el Congreso, la Patrulla Fronteriza de EU afirma que desde enero, detiene a un promedio de tres mil personas diarias en la frontera y que el miércoles de la semana pasada arrestó a cuatro mil 500.

Ahora, se advierte que una crisis migratoria en la frontera puede constituirse en un problema político serio para Biden, criticado a su izquierda por lentitud y desde la derecha por abrir las fronteras indiscriminadamente.

Sea lo que sea, el tema migratorio tiene un impacto aunque por ahora difícil de determinar, real en la relación con México, que amén de territorio de tránsito es un tradicional emisor de indocumentados.

El hecho es que migración es uno de los pocos puntos de la agenda bilateral en los que se habla abiertamente de espacios de cooperación, y uno que debido a su impacto político doméstico en EU puede convertirse en central para la relación. 

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

avh