El interminable problema migratorio de EEUU

Las propuestas del presidente Joe Biden en la materia son las que tienen menos respaldo público entre todo su programa de gobierno

El interminable problema migratorio de EEUU
José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

La migración es tradicionalmente uno de los puntos más complicados y polémicos en Estados Unidos, que se ostenta como un país de migrantes.

Pero la idea de admitir a más inmigrantes, especialmente cuando los nuevos peticionarios son más latinos, asiáticos y africanos que europeos blancos, es como mínimo polémica. Sobre todo, para el grupo al que se informa que en 30 años pasará, de ser mayoría, a la minoría más grande en una nación de minorías. 

Y la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, con una agenda política que incluye propuestas para tratar de resolver el problema migratorio con reglas más claras y abiertas a la inmigración, elevó el tono de un debate interminable. 

De hecho, la situación es tan complicada, que las medidas para desmantelar las barreras legales impuestas por el gobierno de Donald Trump a peticionarios de asilo y presuntos nuevos inmigrantes en la frontera con México son comparadas con un intento por reparar un avión en vuelo.

Y paralelamente, se ha convertido en una de las banderas enarboladas por el exmandatario para su retorno político. "La administración (Biden) acelera activamente la admisión de migrantes ilegales", clamó Trump ante la mayor concentración de grupos conservadores del país. Y ahí volvió al argumento de que se trata de violadores y asesinos.   

Así, al menos dos recientes encuestas han señalado la ambivalencia de los estadounidenses y que las propuestas migratorias del presidente Biden son las que tienen menos respaldo público entre todo su programa.

La determinación de incrementar la recepción de refugiados a 125 mil por año tiene el rechazo de 48 por ciento de los estadounidenses y el apoyo de 39 por ciento, mientras que la revisión de las políticas migratorias del gobierno Trump tiene el apoyo de 55 por ciento y la oposición de 31 por ciento. 

La situación es más complicada si se considera que en un país políticamente dividido casi por la mitad, con los partidarios de una más abierta política migratoria abrumadoramente en el campo demócrata, y una mayoría de los opositores en el bando republicano.

Los anunciados cambios de política migratoria produjeron ya estimaciones sobre un influjo masivo de personas que tratarán de entrar al país desde México, especialmente centroamericanos. Y con esos reportes, mayor oposición interna.

En ese sentido, funcionarios fronterizos anticipan que 117 mil niños no acompañados llegarán a la frontera en 2021, según un documento del consejo de política interna de la Casa Blanca. El número es más alto que los 68 mil detenidos durante el aumento de niños solos en 2014 y los 80 mil que llegaron durante la crisis humanitaria de 2019 a la frontera.

Y eso no ayuda a los partidarios de una reforma migratoria.

Así que con todo y sus buenas intenciones, es difícil que las propuestas de Biden sean la solución definitiva a un problema tan viejo y tan complejo.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

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