México y EEUU: prevalece lo doméstico

El gobierno mexicano tiene metas propias, que incluyen cuestiones económicas, y especialmente, mantener sus márgenes de acción en lo doméstico

México y EEUU: prevalece lo doméstico
José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

La reunión del lunes entre los presidentes Joe Biden, de Estados Unidos, y Andrés Manuel López Obrador, de México, puso de relieve las prioridades de política doméstica para ambos y lo que necesitan de la relación bilateral.

Eso resultó especialmente cierto en el caso del presidente Biden, para quien el tema migración es un punto siempre conflictivo en la relación bilateral, pero también de especial importancia para su recién iniciado gobierno por sus implicaciones de política doméstica.

De hecho, es además un tanto urgente. El anuncio de cambio y la abrogación de las políticas antiinmigratorias de su predecesor Donald Trump alentó a un nuevo movimiento de migrantes centroamericanos hacia México y la frontera con Estados Unidos.

El lunes por la mañana, horas antes del encuentro Presidencial, el secretario de Seguridad Nacional estadounidense, Alejandro Mayorkas, afirmó que las políticas de Trump habían sido inhumanas, pero pidió a los indocumentados tener paciencia, porque el sistema migratorio de EU debe ser reconstruido desde cero.

Además de deportaciones casi indiscriminadas, la reforma de Trump obligó a peticionarios de asilo y presuntos inmigrantes a permanecer en México, amén de presionar al gobierno de AMLO a aceptar la permanencia de los que ya estaban aquí y a usar la Guardia Nacional para frenar las caravanas de centroamericanos.

El trato a niños y la separación de familias fue una cuestión especialmente sensible para muchos estadounidenses, y un punto que Biden subrayó durante su campaña electoral.

Pero entre prometer y cumplir hay diferencia, sobre todo, porque resulta más fácil desmontar y demoler que construir. 

Y en lo inmediato, necesita la ayuda del gobierno mexicano.

En ambos casos, el de Biden ahora y el de Trump en 2019,  prevalecieron de entrada las necesidades políticas estadounidenses del momento.

Pero la realidad es más complicada.

El gobierno mexicano tiene metas propias, que en el caso actual incluyen cuestiones económicas, y especialmente mantener sus márgenes de acción, sobre todo en lo doméstico, a pesar del poderío económico de Estados Unidos.

Para ello, establece siempre la importancia de procesos legales, las instituciones y el respeto a la soberanía.

Esa es la tesis de los académicos Mark Aspinwall y Simon Reich, que comparan la relación EU-México, en especial la guerra contra las drogas, con una popular serie de dibujos animados ("caricaturas"): El Coyote y el Correcaminos. 

Los cortos giran alrededor de los ingeniosos, pero siempre fracasados intentos de un coyote por capturar a un pájaro correcaminos, en las zonas desérticas del suroeste de Estados Unidos y el norte de México.

El astuto coyote sería Estados Unidos, y el correcaminos México, que según ellos, siempre obtiene algún beneficio de los arreglos buscados por los estadounidenses.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

jram


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