EEUU y México: ¿Sin visión común de futuro?

Han dejado trascender dudas respecto a las perspectivas de la política energética en México

EEUU y México: ¿Sin visión común de futuro?
José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

Pese a las posibilidades de cooperación, Estados Unidos y México parecen moverse en direcciones opuestas en temas estratégicos, especialmente energía, inversión externa, el cambio climático, derechos laborales y la seguridad. 

Esas son las preocupaciones que desde el punto de vista estadounidense estuvieron presentes en la primera entrevista "virtual" del pasado lunes, entre los presidentes Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador, que sin embargo se consideró como cordial.

Pero al menos, de acuerdo con una opinión reflejada por un análisis de la empresa Monarch, el comunicado conjunto tras la entrevista Biden-López Obrador, "hizo evidente que Estados Unidos y México ya no comparten una visión común para el futuro".

Pero al tiempo que destacan posibilidades de cooperación, en temas como migración y desarrollo, los estadounidenses parecen indicar que en buena parte, las relaciones dependerán de las posturas mexicanas.

El gobierno Biden tiene un plato lleno de problemas y no tiene interés en agregarse una crisis en la frontera mexicana, y menos una que podría reflejarse en mayores presiones migratorias.

La estrategia de seguridad nacional interina develada el jueves por el gobierno estadounidense, apunta que sus intereses nacionales "están indisolublemente ligados a la suerte de nuestros vecinos más cercanos en las Américas", especialmente Canadá y México.

Pero han dejado trascender dudas respecto a las perspectivas de la política energética en México, y concretamente en cuanto a que tenga los resultados buscados por el presidente López Obrador. 

En un artículo publicado en el influyente diario británico Financial Times Pamela Starr, una aguda observadora de las relaciones entre Estados Unidos y México, consignó que la creciente inversión en Petróleos Mexicanos (PEMEX) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) "succiona escasos recursos fiscales" y de hecho socava su eficiencia.

Peor todavía, opinó, puede tener un efecto negativo sobre el resto de los programas del mandatario, al no generar los recursos necesarios para sostener los programas de infraestructura y gasto social instrumentados por el gobierno López Obrador. 

Un reporte del grupo de análisis geopolítico Eurasia Group calificó el miércoles como "negativas" las perspectivas del sector energético mexicano, a corto y largo plazo, en concreto por la aprobación de una reforma eléctrica favorable al sector eléctrico estatal, la renegociación de un contrato petrolero y la cancelación por PEMEX de los servicios de calificación crediticia de Fitch.

Ciertamente López Obrador no busca problemas con Estados Unidos, pero su política energética lo puede oponer a las prioridades ecológicas de Biden, sin contar que sería absurdo pensar que las empresas afectadas no recurrirán a demandas en el marco del T-MEC o la intervención de sus gobiernos.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

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