Violencia de género: lo privado es público

Todo lo privado es también necesariamente público al interpelarnos respecto de nuestras capacidades para hacer justicia

Violencia de género: lo privado es público
Salvador Guerrero Chiprés/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

La verdadera dimensión de las violencias contra las mujeres, especialmente en América Latina e incluso en las ciudades más abiertas, todavía es desconocida. La evidencia con datos de autoridades federales, locales y de la Línea del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la CDMX señalan tres aspectos contundentes. 

El primero, en el espacio privado ocurre sistemáticamente la mayor cantidad de abusos: más de 75% de la violencia contra la mujer es cometida por esposos, cónyuges o exparejas.  

Segundo, el abandono y maltrato contra las mujeres adultas mayores es producido por hijos e hijas en más de 52% de los casos, es decir, se gesta también dentro del espacio familiar. 

Tercero, sin el desmantelamiento de las reservas para acudir ante las autoridades no será posible terminar con la violencia. Solamente 8% de las mujeres que hemos apoyado en el Consejo Ciudadano durante la pandemia decide iniciar carpetas de investigación, siendo ésta la única forma legal y civilizada de sancionar hasta la sentencia que cause estado a los abusadores y criminales que son capaces de violación y feminicidio. 

Todo lo privado es también necesariamente público al interpelarnos respecto de nuestras capacidades para hacer justicia. La situación exige establecer compromisos y eslabones sólidos en una cadena de auxilio. 

Ésta debe ser útil para empoderar y estimular autoestima en todas las mujeres que no se movilizan y que requieren no solamente datos, preocupación editorial, manifestaciones, todo ello legítimo y contribuyente, pero más útil si es parte de una convergencia contra la impunidad. 

Requerimos trabajo comunitario, empresarial, institucional consistente y creciente en todos los países, porque no es un problema local o nacional; lo es a nivel global y en todos los espacios: la casa, la calle, el MP y los juzgados. 

También requerimos la completa erradicación de la mentalidad del abuso de los varones que por la fuerza, por la complicidad del pacto o por la instrumentalización del pseudo amor romántico, los hace lamentablemente parte de un proceso que los condena a los límites de sus macro y micromachismos

El reporte “Mujeres, a un año de la pandemia”, realizado por el Consejo Ciudadano, revela datos de las situaciones que han afectado a mujeres de 28 países durante la pandemia. 

Entre 2020 y el primer bimestre del 2021, desde la Línea Mujer y Familia (55 5533 5533) brindamos 22,964 atenciones psicológicas gratuitas a mujeres, y recibimos 3,669 llamadas por violencia familiar.  

Difícilmente hay más violencia que en la época previa al 2018, cuando ni siquiera había priorización a la agenda de género. Sí hay visibilización incremental, el confinamiento fue una variable, además de apertura de las autoridades —en particular las encabezadas de manera práctica y operativa por la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum—, existen más campañas y una sororidad de nueva generación, así como más datos. 

Necesitamos ahora cooperación concertada para la denuncia, el seguimiento y castigo a los responsables. 

POR SALVADOR GUERRERO CHIPRÉS
PRESIDENTE DEL CONSEJO CIUDADANO PARA LA SEGURIDAD Y JUSTICIA DE LA CIUDAD DE MÉXICO 
@GUERREROCHIPRES

jram


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