Macho Alfa

Aunque el arreglo institucional mexicano otorga un poder limitado a la presidencia, décadas de cámaras soviéticamente priístas —y ahora morenistas— han incrustado en la psique de los mexicanos la idea de que vivimos en un califato

Macho Alfa
Alejandro Echegaray / Campus / Opinión El Heraldo de México

Un tuitero advierte que hay desabasto en un hospital y le escribe al presidente. No sólo quiere adquirir notoriedad sino que estima que AMLO, en su poder omnímodo, puede resolver el problema. Diego o Gael se indignan por alguna injusticia y también apelan a la bonhomía de AMLO con la esperanza de obtener su magnánima intervención. Al mismo tiempo, todos muestran su adhesión al régimen y expresan su descontento convertido en súplica, para que la causa que los atribula pueda subsanarse.

Aunque el arreglo institucional mexicano otorga un poder limitado a la presidencia, décadas de cámaras soviéticamente priístas —y ahora morenistas— han incrustado en la psique de los mexicanos la idea de que vivimos en un califato. Por eso, los grupos de mujeres inconformes con la designación de Félix Salgado Macedonio como candidato a la gubernatura de Guerrero a pesar de las acusaciones por violación y acoso, también recurren al presidente para pedir que “rompa el pacto”.

Pero aún si el ardid publicitario tiene un impacto reducido, todavía mantienen su herramienta más poderosa: el voto. El próximo verano, durante las elecciones intermedias se renovarán la Cámara de Diputados, quince gubernaturas y, en conjunto, el mayor número de puestos de elección popular en la historia nacional. Y aún con buenos niveles de aprobación, 62% según el agregado de encuestas de Oraculus, el presidente necesitará el apoyo de las mujeres.

Morena llega a las elecciones con una caída del 8.5% en la actividad económica y 12% en la inversión extranjera directa; con 10 millones de mexicanos que han engrosado las filas de la pobreza y 12 millones más en pobreza patrimonial; con una crisis sanitaria que ha provocado la muerte de casi medio millón de mexicanos y todavía sin la posibilidad de inocular a su población; así como un número de más de 33 mil asesinatos al año y una crisis energética que ha regresado a los apagones a la escena nacional.

Los comicios serán mucho mas competitivos de lo que se preveía hace un par de meses. La alianza opositora en 219 distritos le quitará por lo menos la mayoría calificada en la cámara baja y la alianza opositora tendrá la oportunidad de ganar por lo menos 8 gubernaturas, un escenario que a finales del año pasado parecía implausible. Aunado al desastre nacional, el conflicto al interior de Morena ha anulado la posibilidad de triunfo en varias entidades del país.

Salgado Macedonio será gobernador de Guerrero, es muy difícil que su candidatura se descarrile. Ni siquiera una candidatura común entre el PRI, PAN  y PRD encabezado por una mujer podría mermar el proyecto morenista. Pero las mujeres de todo el país pueden castigar esta decisión votando para el Congreso por cualquier candidato diferente a Morena. Probablemente sea la última oportunidad que tenemos de erradicar un movimiento estatista, autoritario y misógino. Probablemente sea la última oportunidad que tenemos de votar en libertad.

POR ALEJANDRO ECHEGARAY
POLITÓLOGO
@AECHEGARAY1

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