México-EU: ¿entender las razones del otro?

El nuevo embajador de nuestro país en Washington, Esteban Moctezuma Barragán, enfrenta el desafío de mantener una buena relación

México-EU: ¿entender las razones del otro?
José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

Hace algunos años, en los pasillos de la Secretaría de Relaciones Exteriores se relataba la queja de un embajador mexicano en Washington, en los años 50 o 60, que se quejaba de las dificultades de su trabajo: criticar un día a los Estados Unidos, pero pedirles prestado al siguiente.

La anécdota puede ser apócrifa, pero ilustra las dualidades de una relación en la que los gobiernos de ambos países suelen exaltar la cooperación bilateral, pero esperan que sea "el otro" el que respalde o apoye sus propios intereses.

Como todos sus predecesores, el nuevo embajador de México en Washington, Esteban Moctezuma Barragán, enfrenta un desafío considerable: mantener una buena relación mientras defiende lo que algunos en los Estados Unidos puedan interpretar como gestos poco amistosos o negativos.

Eso se definía antes como aislar problemas para evitar la contaminación del resto de la agenda. Para Moctezuma, se trata de un diálogo para buscar compromisos. "Siempre con un acuerdo explícito de que si uno de los temas de nuestra vecindad se atora, que no afecte a todos los demás, sino que podamos mantener estancos los casos, separados uno y otro, para que se pueda avanzar en temas que son mucho menos complicados", comentó en una entrevista con Leonardo Curzio.

Moctezuma destacó la interdependencia entre los dos países, la importancia de la colaboración, y fue muy cuidadoso al abordar temas donde las agendas domésticas de los dos gobiernos parecen llevar a desacuerdos, como los de energía, medio ambiente y seguridad.

"La idea es lograr un diálogo donde podamos trabajar en un compromiso corresponsable", anotó, al subrayar la íntima naturaleza de un vínculo en el que lo que suceda en un país tiene efectos en el otro, tanto en lo positivo como en lo negativo.

"En una agenda tan grande como es la bilateral, no vamos a coincidir en todo, pero en lo que sí tenemos que coincidir es que el diálogo que logremos nos lleve a entender cuáles son las razones profundas de porque un país toma una decisión soberana", dijo. Explicar esas razones, sobre todo cuando afectan intereses del otro país y se contraponen incluso con compromisos ya adquiridos, no va a ser simple.

Moctezuma habló de una nueva relación y destacó dos de sus metas: la limitación de la venta de armas de asalto, en el marco del viejo reclamo mexicano en torno al tráfico de armas desde los Estados Unidos, y que la vacunación contra el COVID-19 alcance a los indocumentados.

Ambos casos ilustran la complejidad de la relación bilateral, porque importantes como son para México, son difíciles o tal vez imposibles en los Estados Unidos, tanto por razones ideológicas y de historia como por la complicada trama de intereses y leyes a su alrededor.

"Estamos amarrados por la geografía", dijo Moctezuma, que sin decirlo, hizo ver que los vínculos sociales y económicos son tanto o más importantes. 

 

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

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