MOLTI DIVERSI

El arduo trabajo de amar la moda

Sólo un amor tan grande como el de las fanáticas de la moda les ha permitido seguir en esta industria tan difícil, tan competida y tan compleja

OPINIÓN

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María del Mar Barrientos / Molti Diversi/ Opinión El Heraldo de México

Hace una semana, una amiga mía, Mariana Díaz Paulín, exeditora digital de Vogue y creadora de la marca de ropa Thea, me hizo una invitación a una cena para reunirme con varias mujeres que están involucradas en el mundo de la moda. Andrea Vaamonde, la creadora de la plataforma Latinoamérica está de moda, fue la organizadora de dicho evento, en donde convivimos mujeres de Venezuela, Colombia y México. La dinámica era la siguiente: cada una de nosotras se presentaba, contaba su historia, su trayectoria alrededor de la industria de la moda y sus triunfos y fracasos alrededor de su carrera.

He de confesar que nunca he sido fanática de la moda, ni me considero amante de ésta, a tal grado como estas nueve mujeres, sin embargo, en estos 10 años que llevo en el mundo del periodismo, he tenido contacto y acceso a entender cómo funcionan diversas industrias; la del entretenimiento, la del arte, la de la gastronomía, y por supuesto, la de la moda. Y es por esto que me atrevo a decir, que sólo un amor tan grande, como el que le tienen estas fanáticas a la moda, es lo que puede hacer que continúen, a pesar de todo, en este mundo tan difícil y tan complicado.

Muchas de ellas habían abierto y cerrado tiendas por lo menos unas dos veces, otras tenían un side bussiness que les permite generar más dinero, para poder solventar los gastos de su negocio de moda. Varios éxitos y fracasos que me hicieron entender que sólo ese amor tan grande por este ámbito es lo que puede hacer que a pesar de todo ellas sigan y sigan intentando buscar una nueva oportunidad en la industria.

Esta columna tiene el único propósito de mostrar mis respetos a la gente que se dedica a esta industria, a la perseverancia y la resiliencia que se requiere, y con esto, las veces que una que se tiene que caer y levantar. Bien lo decía el diseñador Manolo Blahnik, que moda es disciplina, disciplina y más disciplina y además un credo para hacer sólo lo mejor y hasta el más mínimo detalle.

Y es que si algo no me deja de sorprender es que cómo en este mundo feroz, siguen insistiendo en hacer lo que les gusta; amar la moda. Por un lado, me sorprende, y por otro lo entiendo, porque a mí con el periodismo me pasó exactamente igual. Hace algunos años, cuando un amigo me preguntó que por qué seguía en esto, si habían muy pocas posibilidades de crecer, recuerdo que le dije que jamás lo iba a dejar, que esto me iba a acompañar toda la vida y que hasta la muerte yo seguiría siendo periodista.

Me encantó convivir con estas 10 mujeres, con las que me identifiqué y además me impresioné. El saldo es positivo. Me encantó ver esta nueva generación de mujeres que se apoyan entre ellas, que se ayudan a subir, que saben que si sube una subimos todas, y que son independientes, seguras de sí mismas y con un amor tan profundo a lo que hacen.

Una combinación entre pasión, emprendimiento y sororidad es la conclusión perfecta para poder describir esta cena y todo lo que aprendí de ella.

POR MARÍA DEL MAR BARRIENTOS
MARIMAR.BARRIENTOS@ELHERALDODEMEXICO.COM
@MARIMARBAT

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