Neverland y sus fantasmas

Nunca falta el valiente que se avienta a hacer lo que ningún otro

Neverland y sus fantasmas
Atala Sarmiento/ Anecdatario/ Opinión El Heraldo de México

Después de más de un lustro a la venta ¡por fin! el rancho de Neverland que perteneció a Michael Jackson tiene nuevo propietario.

Se trata del multimillonario estadounidense Ron Burkle, quien durante algún tiempo fue asesor financiero del cantante en una época en la que las deudas generadas por el derroche de su fortuna lo ahorcaban en 2009, meses antes de su muerte; por ello se vio obligado a subastar mobiliario, obras de arte y objetos decorativos entre los que se incluía parte de su colección de 300 figurillas de Lladró.

Al parecer el Rey del Pop se aficionó a estas esculturas de porcelana en los 70 cuando aún pertenecía a los Jackson Five. Cuando visitó la sede de la marca en Valencia solicitó al dueño crear una figura inspirada en él con fines benéficos. Saltó por entonces el escándalo de los hipotéticos abusos sexuales cometidos contra menores en aquella propiedad comparable a Disneylandia, por lo que el proyecto quedó truncado y se hizo una pieza única que fue directo a formar parte del excéntrico cuadro decorativo de la mansión del cantante, ésa ubicada en un terreno de 1,100 hectáreas a 65 kilómetros de Santa Bárbara, California, que se puso en venta en 2015 por 100 millones de dólares.

Años después se ofrecía por 31 millones y cuando se lanzó el documental “Finding Neverland”, salió un tiempo del mercado.

Nadie se atrevía a invertir su capital en la extravagante propiedad en la que presuntamente habían ocurrido atroces abusos contra menores, y que contaba con una casa principal de 6 habitaciones y gran piscina, cancha de tenis y baloncesto, una sala de cine para 50 personas, 3 casas adicionales para huéspedes, un pequeño tren, juegos mecánicos y una cascada con lago artificial entre muchas otras cosas.

Pero apenas pasada la navidad llegó Burkle animado a cerrar la operación con un 80% de descuento del precio original pagando 22 millones de dólares. Una ganga para él, considerando que al cantante, en los ochenta, esa misma finca le costó 19.5 millones.

Aún no se sabe qué hará su nuevo dueño con ella, pero se especula que podría convertirla en una más de sus clubs sociales “Soho House”, cuyos exclusivos miembros son celebridades como Nicole Kidman, Johnnny Depp o Amy Adams, y se da el lujo de rechazar, por ejemplo, a Kim Kardashian.

El elefante y el parque de diversiones quedaron fuera de la transacción, ya no existen en el rancho. Menos aún estaba la estatuilla única de Lladró en la que Michael Jackson luce rodeado de niños de distintas razas debajo de un mundo. Tampoco se evaporó en esa subasta. La tiene su hija Paris, en una repisa de su casa, como un objeto decorativo más. Como si fuera un fantasma que nadie quiere que aparezca nunca más.

POR ATALA SARMIENTO
COLUMNAS.ESCENA@HERALDODEMEXICO.COM.MX
@ATASARMI


Compartir