El engaño en los quesos y yogures

A ver si los empresarios se toman en serio las advertencias de Profeco, porque hasta que no ocurrió, ni caso les hacían

El engaño en los quesos y yogures
Martha Anaya/ Alhajero/ Opinión El Heraldo de México

Ahora sí brincaron, ¿verdad?, diría Ricardo Sheffield, titular de la Procuraduría Federal del Consumidor, luego de retirar del mercado 18 marcas de queso y dos de yogur por incumplir con las normas.

Y es que ahora sí cambiaron las reglas… y las leyes al respecto.

Antes –como apuntaría Sheffield-, en casos delicados de francos engaños al consumidor, no podíamos actuar de inmediato porque primero se desahogaban los procedimientos y normalmente eran años de litigio en tribunales. Y luego, después de 3, 4 o 5 años, se lograban retirar esos productos o que los cambiaran.

En cambio ahora, ya amanecieron estos productos fuera de los principales canales de distribución “y  las empresas están motivadas a resolver el problema en vez de litigarlo”.

¡Y vaya que funcionó!, porque las peticiones de audiencia de las empresas afectadas se desbordaron en las oficinas de la secretaría de Economía y de la Profeco.

A ver si ahora sí los empresarios se toman en serio las advertencias de la Profeco, porque hasta que no ocurrió esto, ni caso les hacían. El propio titular de la Profeco mencionó que desde hace cinco meses notificaron a Lala y Philadelphia del incumplimiento de algunos de sus productos “y no han notificado que hayan corregido la violación a la norma”. En pocas palabras, no los tomaban en serio.

Y para apoyar al respecto, la secretaría de Economía, Graciela Márquez, explicó a los senadores que el retiro de los lácteos en cuestión no se tomó nomás así porque sí, ni de un día para otro, sino que se respaldó en pruebas científicas y responde al cumplimiento de la Ley de Infraestructura de la Calidad aprobada hace unos meses. Nomás.

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CERRARÁN PANTEONES PARA DÍAS DE MUERTOS.- De los impedimentos a distintas actividades, anunciados por Claudia Sheinbaum a los capitalinos en estos últimos meses con motivo del coronavirus, pocos –quizás ningún otro- tan impresionante como éste: no habrá celebración de muertos. Se cerrarán los panteones de toda la Ciudad de México el 1 y 2 de noviembre, los días de nuestros muertos chiquitos y de nuestros muertos grandes.

Paradójico, ¿verdad? El año que más muertos hemos tenido -debido en buena medida por la pandemia del coronavirus-, es cuando nos vemos obligados a cerrar las puertas a una de nuestras más entrañables fiestas: los Días de Muertos.

La jefa de Gobierno está conversando con representantes de las alcaldías, de pueblos originarios y con dueños de panteones privados para evitar la apertura de cementerios.

 

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GEMAS: Obsequio de Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, en comparecencia ante diputados: “No busco el reconocimiento ni nunca lo he buscado, estoy poniendo mis capacidades al servicio de mi patria, no de ningún patriarca”.

POR MARTHA ANAYA
MARTHAMERCEDESA@GMAIL.COM
@MARTHAANAYA
 


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