The Conqueror: La PELÍCULA MALDITA por la que MURIERON 150 personas

La grabación de este proyecto llevó a la muerte a la leyenda de la época de oro del cine mexicano Pedro Armendáriz

The Conqueror: La PELÍCULA MALDITA por la que MURIERON 150 personas
ENFERMARON SIN SABERLO. Los protagonistas de esta cinta perdieron su vida por la enfermedad

En la habitación de un hospital, Pedro Armendáriz, la leyenda del cine mexicano se colocó una pistola en la boca. Llevaba años padeciendo un cáncer que no se iba de su cuerpo ni con los tratamiento más agresivos. 

Unos días antes había viajado a México para despedirse de su familia. De acuerdo con su hijo, Pedro Armendáriz Jr., el actor no dio ningún indicio con palabras sobre esto, pero sí lo hizo con una mirada en la que había dejado en claro que no habría otro momento para verse. 

“Era un tipo con una vida muy sólida, con una vida muy abierta, con una vida muy suya y cuando tomó la decisión suicidarse la respetamos todos”. 

El actor que fue uno de los pilares de la época de oro del cine mexicano jaló el gatillo y con eso marcó el fin de sus días. Su cuerpo fue traído en tren por su hijo y fue sepultado en su tierra natal. 

Esta es solamente una de las historias que fue marcada por la película “The Conqueror”, por la cual se ocasionaron varias muertes de las personas que participaron en ella. 

¿Por qué esta película está maldita?

También conocida como “El Conquistador de Mongolia” la cinta fue grabada en Utah, muy cerca de un campo de pruebas radiactivas. No es que los integrantes del cast o del staff no supieran que había una actividad inusual en al zona; sin embargo, en ese tiempo no había una investigación profunda sobre los efectos de este tipo de energías en el cuerpo humano.  

Además, los expertos que consultaron para hacer una evaluación de las condiciones de riesgo aseguraron que no había ningún peligro para el cast

Debido a esto, los problemas médicos en el cast se derivaron en casos de cáncer que afectaron a gran parte de los involucrados en el proyecto, entre ellos Pedro Armendáriz. 

De acuerdo con los registros y biografías relacionados con la película, al menos 150 personas que participaron en la cinta terminaron padeciendo algún tipo de cáncer. Algunos de los afectados fueron John Wayne, Susan Hayward y Agnes Moorehead.

Pese al sacrificio, la producción de seis millones de dólares pagados por Howard Hughes fue considerada por los críticos como uno de los mayores fracasos de la industria de los años 50. Actualmente cuenta con la calificación de 3.6 puntos en el sitio de crítica especializada Internet Movie Data Base. 

Debido a que se necesitaron nuevas tomas, se trasladaron 60 toneladas de arena a un estudio de Hollywood, las cuales sirvieron para ambientar el set. Esto pudo haber ocasionado que la radiactividad llegara también a este punto. 

El director Dick Powell murió de un linfoma en 1963, mientras que Agnes Moorehead y John Hoyt, otro de los actores, tuvieron cáncer de pulmón, Susan Hayward y  Victor Young, compositor de la banda sonora, padecieron tumores cerebrales; John Wayne se enfrentó a este mal en el estómago. 

Solamente 70 personas en las grabaciones no adquirieron este mal, aunque esto no fue consuelo para Huges, quien decidió retirar la película de las carteleras y no volvió a financiar ningún filme. Cuando el empresario murió, en 1977, se volvió a proyectar.

GDM


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