ESCAPADA H

48 horas perfectas en Puebla

Presentamos nuestra guía, paso a paso, para planear una escapada a uno de los destinos coloniales más importantes del centro del país

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PUEBLA. Foto: Giovanni Ascencio

Comúnmente, solemos asociar a la ciudad de Puebla con su inagotable historia: de su Centro Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1997, y su legendaria abundancia de iglesias, hasta las contribuciones culinarias que enriquecen el paisaje culinario mexiacano y los talleres de talavera que iluminan sus calles y casonas, Puebla parece anclada a su pasado. Y, visto con atención, así es. Pero, recientemente, la ciudad ha inspirado el nacimiento de nuevos alojamientos, restaurantes y tiendas de diseño, que ofrecen a los viajeros mucho más por descubrir que historias de antaño.

Ubicada a sólo dos horas en auto de la Ciudad de México, Puebla ofrece un paréntesis relajante para el bullicio de la metrópoli. Así que toma esta guía y planea tu próximo respiro en esta joya colonial.

Día 1. El laberinto poblano

Mañana

09:00 La jornada comienza en El Mural de los Poblanos, sin duda uno de los lugares emblemáticos en la ciudad, especializado en sabores tradicionales preparados con el esmero y la autoridad que les confiere representar una de las grandes gastronomías del país.

11:00 Inaugurado en 2016 y proyectado por el reconocido arquitecto japonés, Toyo Ito, el monumental Museo Internacional del Barroco –que, en sus largos muros que se entrelazan como listones, recrea algunos de los movimientos característicos del arte barroco– nos invita a explorar la estética detrás del intrincado carácter poblano.

Tarde

14:00 Otra de las cocinas que se ha ganado un lugar entre las más celebradas en la ciudad, Casareyna, dentro del hotel del mismo nombre, presume un extenso menú decidido a resaltar los platillos típicos de la región, desde las chalupas poblanas, hasta el chilpachole veracruzano. No te vayas sin probar su variedad de moles y pipianes.

16:00 Por la tarde, visita el Museo Amparo que, a través de exposiciones temporales y una basta colección propia que contempla piezas nacionales, internacionales y de diferentes épocas, explora diferentes disciplinas, como la arqueología, el arte, la historia, la arquitectura y el diseño.

Foto: Giovanni Ascencio

Noche

20:00 Ubicado al interior de dos inmuebles que, durante el siglo XVIII, fueron un convento y una fábrica de mosaicos, el Cartesiano Urban Wellness Center reúne historia, gastronomía, diseño y bienestar, en un encantador albergue que, en cada rincón, celebra el espíritu estético de Puebla.

 

Día 2. Para viajar en el tiempo

Mañana

09:00 Comienza el día en Cholula, la pequeña comunidad que, al oeste de Puebla, se ha convertido en un epicentro de tiendas, restaurantes y boutiques, impulsadas por el espíritu universitario que la atraviesa. Para desayunar, visita La Casa de Frida que ofrece un extenso buffet de sabores mexicanos.

11:00 La zona arqueológica de Cholula, la pirámide de Tlachihualtépetl –que presume la superficie más grande de cualquier pirámide en el mundo– y el Santuario de la Virgen de los Remedios que ahora descansa en la parte superior, regalan algunas de las mejores vistas de esta parte de la ciudad. 

Tarde

15:00 A cargo del chef Ángel Vázquez, la mente maestra detrás del legendario Intro, también en Puebla, Augurio es un recorrido por los sabores tradicionales de los mercados que el cocinero frecuentaba con su familia cuando era niño. Por supuesto, en temporada es un gran lugar para probar chiles en nogada y mole de caderas.

17:00 Dedica la tarde a cazar souvenirs con los que traer un poco de Puebla a casa. De un recorrido por los legendarios talleres de la Talavera Uriarte, a los mercados de artesanías que salpican el centro de la ciudad y opciones contemporáneas, como Casa Petra que aprovecha el trabajo artesanal del estado en diseños modernos.

Foto: Giovanni Ascencio

Noche

20:30 En el centro de la ciudad, la Licorería San Pedrito cuenta con una envidiable colección de mezcales –muchos de ellos propios– en donde destacan los producidos en los muchos palenques que aparecen a lo largo de la sierra poblana.

Día 3. Seguir los sentidos

10:00 En tu viaje de regreso, no olvides hacer una parada en el Rancho San Martín, que invita a sus visitantes a pasar una larga mañana caminando sus expansivos campos de lavanda, explorando el proceso de extracción del aceite esencial de la flor y disfrutando la variedad de productos que crean con él.

Foto: Giovanni Ascencio

Por Domingo Álvarez

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