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¿Qué hacer en San Antonio? Experiencias imperdibles en la ciudad tejana

Consentida por los viajeros mexicanos que la hemos convertido en uno de nuestros destinos predilectos en Estados Unidos, San Antonio es una urbe moderna y cosmopolita, en constante reinvención

SAN ANTONIO. Foto: Cortesía
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Visto de lejos, poco parece cambiar en Texas. En San Antonio –su segunda ciudad más poblada y la séptima en todo Estados Unidos– las amplias avenidas del centro están aún delineadas por construcciones victorianas erigidas hace más de un siglo, mientras que las cinco misiones españolas, incluida la del Álamo, siguen contando la historia del nacimiento de la ciudad y la consolidación de su identidad: un poco mexicana, un poco estadounidense, pero 100 por ciento tejana.

Sin embargo, detrás de sus calles cargadas de historia (y de sus seductores malls con vocación de laberinto), la metrópolis esconde una segunda dimensión, en donde la creatividad, la rebeldía y el espíritu de innovación que también caracterizan al estado, escriben un presente listo para recibir, con brazos abiertos, el futuro. Tal y como el río que la atraviesa, cada vez que nos sumergimos en San Antonio, la ciudad se ha vuelto a transformar.

Nuevos horizontes

Es precisamente a lo largo de este río y el fotogénico River Walk que reúne hoteles, restaurantes, bares, parques, museos y auditorios en su ribera, en donde la evolución de San Antonio queda patente. Nuestro recorrido comienza en el centro de la ciudad, frente al Travis Park, en donde Hopscotch, una colosal galería de 1,800 metros cuadrados dedicados al arte digital e interactivo, nos da la bienvenida a la ciudad con una serie de instalaciones que incluyen una alberca de pelotas luminiscentes, proyecciones de realidad aumentada y cabinas para compartir secretos con extraños. Bastan unos minutos para entender que, durante estos días, el objetivo de la ciudad será desafiar la imagen que nos hemos formado de ella.

Cinco kilómetros al norte, el Jardín Botánico de San Antonio emerge de la pandemia listo para presumir su última renovación y expansión de 20 millones de dólares que incluye un nuevo Family Adventure Garden y Jardín, el quinto restaurante firmado por el chef Jason Dady en la ciudad, quien ha aprovechado los huertos del complejo para diseñar un menú de espíritu mediterráneo, además de organizar eventos especiales, como los Cocktail Scavenger Hunts que invitan a los participantes a buscar los ingredientes de su coctel, antes de terminar la tarde con la proyección de una película al aire libre.

Cocinar para mañana

En ningún lugar, la voluntad de futuro de San Antonio se expresa con más alegría y desenfado que en sus restaurantes. Amparada por una larga tradición de respeto a los ingredientes locales y el influjo de las comunidades latinas, españolas, alemanas y estadounidenses que han hecho de estas colinas, a medio camino entre el desierto de Arizona y el Golfo de México, su hogar, la urbe ha desarrollado una escena culinaria merecidamente orgullosa de su multiculturalidad.

Para comprobarlo, visitamos Pearl, el distrito de restaurantes y tiendas, construido en los terrenos y edificios de una antigua fábrica cervecera, que simboliza el renacimiento de la ciudad. Aquí, dos locales de reciente apertura ejemplifican la apertura con la que San Antonio se comporta en la cocina. La Brasserie Mon Chou Chou el primero de ellos, rinde tributo a las recetas caseras de Francia, como el Croque Madame y el Pain Perdu, pero reforzadas por el temperamento sureño que dicta que todo, siempre, puede ser un poco más goloso; mientras que en Botika, el chef Gerónimo López apuesta por los woks, rollos y ceviches para celebrar las cocinas Chifa y Nikkei.

Sí, de lejos, puede parecer que poco ha cambiado en Texas. Pero si algo tenemos seguro es que, en el estado que, legendariamente, ha ondeado seis banderas, el presente siempre ha sido transformación.

¡Viva Fiesta!

“Es como mardi gras pero completamente familiar” escuche que alguien describía a Fiesta, una celebración de la diversidad cultural que ha convertido a San antonio en una de las ciudades más irresistibles y dinámicas de Texas. Comenzando con un desfile sobre el río, Durante 10 días, los negocios de toda la ciudad se suman a las festividades.

Foto: Cortesía

Uvas al sol

Una hora al norte de San Antonio, cruzando campos eternos cubiertos de verde y colinas deslumbrantes bajo el peso del sol, Texas Hill Country alberga más de 150 bodegas  vinícolas decididas a desafiar los climas extremos de esta parte del mapa, para continuar la tradición enológica del estado que, en algunas regiones, se extiende hasta mediados del siglo XIX.

El Jardín de Frida

Hasta el 2 de noviembre, el Jardín Botánico de San Antonio presenta Frida Kahlo Oasis, una recreación de casi 200 metros cuadrados de la legendaria Casa Azul de la artista, completa con una selección de las plantas y flores que reunió en su jardín y que inspirarían su trabajo. A la exhibición le acompaña un programa de actividades y conferencias en torno a su cercanía con la naturaleza.

Foto: Cortesía

¿Cómo llegar?

A sólo dos horas en avión desde la Ciudad de México, no es sorpresa que San Antonio se haya convertido en uno de los destinos estadounidenses más frecuentados por los viajeros de nuestro país, y que hoy sea uno de los que ha demostrado una mejor recuperación de vuelos, tras el cierre de operaciones a causa de la pandemia. Actualmente, Aeroméxico y Delta cuentan con 21 vuelos semanales a San Antonio desde la capital. Ambas aerolíneas –que, a través de un Acuerdo de Colaboración Conjunta, han homologado servicios como la compra de boletos en cualquiera de sus canales oficiales, la reserva de asientos y check-in en aplicaciones móviles, además de ofrecer políticas compartidas de equipaje–, han desarrollado, también, protocolos propios de seguridad sanitaria. Mientras que Aeroméxico diseñó un Sistema de Gestión de Salud e Higiene, Delta cuenta con un Delta CareStandard, que refuerzan los modelos usuales de protección.
    
En atención a los requerimientos de los Estados Unidos, todos los viajeros deberán presentar una prueba de Covid-19 con resultado negativo, realizada dentro de los tres días naturales previos al vuelo. Quienes viajen con Aeroméxico o Delta podrán aprovechar los descuentos que las aerolíneas han acordado con diferentes laboratorios, como JLN Labs, para sus pasajeros.

Por Domingo Álvarez

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