La caja de resonancia que ofrece París 2024 fue una oportunidad para la lucha por los derechos de Palestina, un medio para visibilizar a su pueblo no sólo como víctima del genocidio en curso.
Por su parte, otros atletas árabes y musulmanes compitieron en la capital francesa en una amplia gama de categorías, incluyendo atletismo, boxeo y levantamiento de pesas, el surf y skate. Y, sin embargo, lejos estuvo el evento en París de ser un festejo y una ventana al porvenir para las poblaciones de Medio Oriente.
Así, al día siguiente de la inauguración de los Juegos Olímpicos, 12 personas, la mayoría niños, murieron en un 'ataque' con misil contra un campo de futbol en Majdel Chams, una aldea drusa situada en los Altos del Golán, territorio de Siria que Israel ocupó en 1967 y se anexó en 1981.
El incidente eclipsó el ataque israelí a una escuela en Gaza, que dejó 30 muertos y más de 100 heridos esa misma mañana. El Hezbolá libanés e Israel se acusan mutuamente del hecho. Horas después, el gabinete israelí dirigió una operación en los suburbios del sur de Beirut.
Dos reconfiguraciones sobresalen en este contexto. La primera es que las opciones de Israel, no obstante su inmenso poder militar, son limitadas.
Su Ejército parece agotado; el Hezbolá tiene un arsenal más sofisticado y una capacidad mayor para causar daño a ciudades israelíes. La segunda reconfiguración tiene que ver con la población drusa de los Altos del Golán.
El cohete que cayó ahí el sábado tocó una fibra sensible en lo que respecta a la relación de la comunidad drusa del Golán con Israel. Muchos de ellos todavía se consideran ciudadanos sirios, 57 años después de la Guerra de Junio durante la cual Israel capturó los Altos del Golán de Siria.
Pero la guerra civil en Siria desde 2011, la comprensión de que la perspectiva de un acuerdo diplomático sobre el estatus del Golán estaba disminuyendo empujó a algunos de los residentes drusos a buscar vínculos más estrechos con Israel.
Eso ha incluido un aumento en las solicitudes de ciudadanía israelí y la participación en elecciones locales y nacionales. Las disparidades en la relación con Israel se han vuelto evidentes entre los drusos del Golán, poniendo a prueba su identidad nacional.
Queda entonces por ver, tras el cohete en el Golán, en qué medida 1) los drusos se inclinarán del lado de Israel y contra el Hezbolá, que es un aliado de Siria, y 2) las dos partes, Tel-Aviv y la milicia chiíta, están dispuestas a arriesgarse y a perseguir una solución integral que excluya la guerra total.
El asesinato, ayer, del líder político de Hamás, Ismail Haniyeh, por parte de Israel, ya indica lo peor.
POR MARTA TAWIL
INVESTIGADORA DEL COLMEX
MAAZ