OJOS QUE SÍ VEN

Un poema a la mediocridad

Es claro que la forma de educar, de enseñar y aprender en México tiene obligadamente que ser revisada ante una nueva realidad que vive nuestra sociedad con una infancia expuesta a la tecnología, videojuegos, redes sociales y cantidad infinita de información

OPINIÓN

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Jesús Martín Mendoza / Ojos que sí ven / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: El Heraldo de México

El título de esta columna esta inspirado en un diagnóstico preciso que hizo Fernando Rodríguez Doval en su columna del martes pasado en El Heraldo de México sobre la intención de la Secretaría de Educación Pública, y en particular de Marx Arriaga, de cambiar los grados escolares por “fases educativas” entre preescolar y secundaria. Este nuevo “modelo educativo” ha causado mucha preocupación en las familias mexicanas ya que no existe ninguna evidencia de que este cambio, más político ideológico que pedagógico, represente una mejoría para la realidad educativa que vive nuestro país. Es claro que la forma de educar, de enseñar y aprender en México tiene obligadamente que ser revisada ante una nueva realidad que vive nuestra sociedad con una infancia expuesta a la tecnología, videojuegos, redes sociales y cantidad infinita de información, fenómeno que ha rebasado por mucho al gran distractor de la educación que en los 70 y 80 fue la televisión. Pero lo que propone la SEP y en particular Marx Arriaga, director general de Materiales Educativos, por primera vez en la historia de nuestro país no responde a una necesidad de modernización, sino a emprender un camino de adoctrinamiento ideológico para los niños mas vulnerables. Arriaga ha señalado que las críticas a su modelo que busca desaparecer lo grados escolares, las evaluaciones, que busca eliminar “la competencia” entre los alumnos y ralentizar el proceso de aprendizaje, han sido emprendidas por la derecha que promueve y defiende “una enseñanza empresarial”. Marx Arriaga es la punta del iceberg de un grupo de procomunistas enquistados en la Secretaría de Educación Publica que buscan instaurar en México un sistema que mantenga limitados, adoctrinados y manipulables a las siguientes generaciones de mexicanos. Para muestra, las declaraciones de Luciano Concheiro Bórquez, subsecretario de Educación Superior, no dejan lugar a dudas. En un encuentro en el Colegio Nacional, Concheiro declaro que “el comunismo es necesario para transformar a México”. Agregó que este tipo de educación sustenta el rechazo del actual gobierno al capitalismo. Como es claro, la propuesta de cambios nada tienen que ver con lo pedagógico, sino con lo ideológico y partidista. Se trata de un atentado contra la educación de la niñez mexicana, se trata de un atropello al derecho que tenemos los padres de familia de decidir la mejor educación para nuestros hijos, estamos ante una intervención inaceptable del Foro de Sao Paulo. La pregunta es: ¿nos vamos a quedar de brazos cruzados? Antes de cambiar el modelo educativo a uno ideológico deberían ocuparse en que los niños sepan leer y escribir correctamente, que mejoren su ortografía, que sepan sumar, restar, multiplicar y dividir eficientemente y que le tengan amor a su escuela, maestros y compañeros. Eso sería un verdadero cambio en el modelo educativo.

Corazón que sí siente

El “pacto” económico anunciado por AMLO para mantener precios justos en 24 productos de la canasta básica es, sin duda alguna, la medida mas neoliberal que ha tomado en los tres años y medio de su gobierno.

POR JESÚS MARTÍN MENDOZA
JESUS.MARTIN.MENDOZA001@GMAIL.COM
@JESUSMARTINMX

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