OJOS QUE SÍ VEN

Desesperado

Aún cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación desestimó la acción de inconstitucionalidad en contra del proyecto de Ley de Reforma a la Ley de la Industria Eléctrica, el presidente mexicano Andres Manuel López Obrador luce enojado, ofuscado y desesperado

OPINIÓN

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Jesús Martín Mendoza / Ojos que sí ven / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: El Heraldo de México

Aún cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación desestimó la acción de inconstitucionalidad en contra del proyecto de Ley de Reforma a la Ley de la Industria Eléctrica, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador luce enojado, ofuscado y desesperado. Bien sabe que, aun teniendo a ministros de la Suprema Corte de Justicia a modo, asustados por su amenaza de ser traidores a la patria, López Obrador entiende que la gran batalla para que su reforma a la ley de la industria eléctrica sea aprobada y se convierta en realidad, se va a dirimir en el seno del poder legislativo. Si la votación para la reforma constitucional que convierte otra vez a la Comisión Federal de Electricidad en un monopolio de estado no transita, se convertirá en el más grande fracaso del presidente en turno. Si esa votación se realizara el día de hoy, es claro que esa reforma no pasa ya que el Movimiento de Regeneración Nacional no cuenta con los votos necesarios; le faltan al menos 57 votos que podrían surgir desde el Partido Revolucionario Institucional. López Obrador también ha llamado a los priistas “traidores a la patria” si no aprueban junto con él su reforma eléctrica. Sin embargo, varios integrantes de la bancada priista en San Lázaro han insistido en que votaran en contra de la iniciativa presidencial que violenta los acuerdos comerciales internacionales, que reduce las tecnologías limpias, para poner en la mesa una “contrapropuesta” de reforma que, según el PRI, se coloca el acceso a la energía eléctrica como un derecho humano, preserva la libre competencia para lograr un control de precios justos e impulsa las tecnologías de generación de energía limpia. Por más activismo ordenado por el presidente, la actual propuesta no va, no verá la luz con la actual configuración de votación. La desesperación de López Obrador se ha incrementado al ver que nuestro principal socio comercial, los Estados Unidos, insistir en que la propuesta para entregarle a Manuel Bartlett el generoso negocio estatal, no es acorde con el espíritu que rige nuestro Tratado de Libre Comercio con ese país y Canadá. Así se lo ha hecho ver de manera presencial John Kerry, enviado especial para clima del gobierno de Estados Unidos y hasta el mismo embajador estadounidense en México Ken Salazar quien, el miércoles pasado, sin anuncio y previa cita, fue a buscar al Palacio Nacional el presidente mexicano con el fin de abordar las descalificaciones que durante la conferencia mañanera les propinó al asegurar que Estados Unidos, junto con la oposición, cabildean para no aprobar su mentada reforma. Ayer jueves, aun con la petición directa del embajador Ken Salazar, López Obrador insistió en que su propuesta no viola el acuerdo comercial. Ante estos elementos de discusión, y si su reforma es rechazada la semana que entra, no dudo que el siguiente “manotazo” del presidente mexicano sea el plantear un rompimiento del Tratado de Libre Comercio bajo el argumento del injerencismo del gobierno de Joe Biden. López Obrador ha iniciado un camino peligroso para el país. En su frustración por no poder realizar los cambios que le ordena el Foro de Sao Paulo, seguirá dando golpes para destruir lo que queda de institucionalidad. Hoy sus enemigos son todos aquellos que no se dobleguen a sus designios. Lo que no reconoce en su desesperación es que, quienes no coincidimos con sus caprichos, somos cada día más.

Corazón que sí siente

Pasado mañana se realiza la revocación de mandato. Usted es libre de acudir o no a las urnas para expresar su deseo. Sin embargo, no debe perder de vista que este ejercicio democrático, no fue pedido por la ciudadanía, se ha manipulado para reafirmar la popularidad del presidente y no podrá ser vinculante por el principio de irretroactividad de la ley. Usted decide.

POR JESÚS MARTÍN MENDOZA
JESUS.MARTIN.MENDOZA001@GMAIL.COM
@JESUSMARTINMX

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