DESDE AFUERA

200 años de Independencia regional

México tiene problemas propios, pero algunos de ellos, en especial el narcotráfico, tienen un duro impacto en los países de la región

OPINIÓN

·
José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

México y los países centroamericanos celebran este mes un aniversario más del inicio, en 1810, de su lucha por la Independencia de España y su victoria en esa gesta, también este mes, 11 años después.
Y como parece tradición, realizan los festejos bajo nubes de problemas creados, algunos por el ambiente internacional, y otros por problemas y decisiones de índole doméstica.

De entrada, el problema de mayor urgencia es el del COVID-19. Las naciones de la región están entre las que menos acceso han tenido a las vacunas y aún México, con todos los esfuerzos de su gobierno, apenas ha vacunado a unos 61 millones de personas, poco más que la mitad de su población.

Pero hay otros, como las situaciones políticas y de gobernanza, que parecen casi tradicionales para los países centroamericanos.
Guatemala está sumida en escándalos de corrupción, con el gobierno del presidente Alejandro Giammattei en el centro de las pugnas, a pesar de sus llamados a la unidad.

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, por su parte, enfrenta denuncias sobre la creciente influencia de grupos narcotraficantes en el país, incluso con su familia, y resentimiento por su desusada reelección en 2017.
El Salvador parece iniciar el camino del populismo autoritario, y una aventura sin precedentes con la adopción del bitcoin, una moneda electrónica, como su divisa. El presidente Nayib Bukele está en el centro de las polémicas y es el blanco de las acusaciones.

Nicaragua está en una crisis en la que el presidente Daniel Ortega y su familia protagonizan un proyecto de gobierno al que se denuncia como un retorno a la dictadura somocista, casi 50 años después de haberla derrotado.
Costa Rica es el país más política y económicamente estable de la región, aunque ahora debe enfrentar al crimen organizado y los flujos de refugiados de Nicaragua y en menor medida, Venezuela. Belice no es la excepción a problemas, sobre todo de pandemia y de delincuencia.

Todos ellos tienen una vinculación íntima con México aunque con frecuencia parezcan tan lejanos a los mexicanos. Los seis países fueron en algún momento parte del Virreinato de la Nueva España y sumaron su independencia a la de México, aunque su estadía en el Imperio proclamado por Agustín de Iturbide fue breve y se coronó con la de cada uno de ellos.
México tiene problemas propios, pero algunos de ellos, en especial el narcotráfico, tienen un duro impacto en sus vecinos.
Por lo pronto, los problemas migratorios y de desarrollo son un factor común de preocupación, tanto por necesidades comunes determinadas por violencia, la economía y cuestiones ambientales representadas por una sequía regional, como por las vicisitudes de la migración, a través de territorio mexicano y los problemas en la frontera con EU.

La situación no es fácil, pero en términos reales nunca la ha sido para los países de la región.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS.
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

PAL