MISIÓN ESPECIAL

La recuperación será una V o una K

Se debe reorientar el gasto público para atender los efectos de la pandemia en los más vulnerables

OPINIÓN

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Martha Bárcena Coqui / Misión Especial / Opinión El Heraldo de México

La comunidad internacional se concentra en la recuperación económica post COVID-19. ¿Será esta en forma de V o de K?

México debe reorientar el gasto público para atender los impactos de la pandemia en los sectores más vulnerables. Debe ser la prioridad del gobierno, sector privado y sociedad.

México, bajo el riesgo de una tercera ola de contagios, espera una recuperación económica post pandemia COVID-19.

Círculos académicos discuten si la recuperación será en forma de V o de K. Si como V, habría un rápido crecimiento de la economía con beneficios para todos los sectores. En cambio, si la economía se recupera en forma de K, reforzaría la tendencia de desigualdad, donde un sector de la economía se beneficia de una rápida recuperación, mientras otro, sigue cayendo.

En el primer grupo de los beneficiados estarían grandes compañías de alta tecnología, en tanto en el segundo grupo se agrupan sectores como el agrícola, restaurantero, hotelero, pequeñas y medianas empresas.

Por ello, un tema central de las discusiones del G7 y el G20 es el de la recuperación post COVID, buscando coordinar la respuesta de los diferentes gobiernos e instituciones internacionales.

Algunas de las medidas recomendadas hasta la fecha:

•           Desacelerar la pandemia mediante la realización de pruebas (México se ha quedado corto) y la vacunación masiva (México ha avanzado). Los países desarrollados lo han logrado con el nacionalismo de las vacunas. Pero han sido, hasta ahora, poco solidarios con los países de ingresos medios y bajos.

•           Inyectar recursos adicionales para atender las necesidades de las poblaciones más vulnerables. Tanto el FMI, como el Banco Mundial han destinado recursos a los países más pobres. Los grandes olvidados-como ya parece ser costumbre- son los países de ingresos medios altos, entre ellos México, Brasil, Argentina, Colombia. Algunos han contraído deuda adicional para atender la emergencia, otros, han reorientado el gasto público. Veremos en el presupuesto de 2022 cómo se asignará el gasto y la inversión públicas para atender las prioridades de los más vulnerables y afectados por la pandemia y si esa reorientación es suficiente.

•           Subrayar el aumento de la inseguridad alimentaria, los riesgos de hambrunas y la necesidad de destinar más recursos a la ayuda humanitaria. Ello quedó reflejado en la Declaración de Matera suscrita la semana pasada por los Cancilleres y ministros de Cooperación al Desarrollo del G-20.

•           Atender los impactos de la pandemia en la educación en general y que afecta en particular a las niñas y mujeres. En todos los países se asume que la educación a distancia impactará el nivel educativo. México ya tenía un grave problema de calidad educativa y aún no se evalúan las consecuencias de la pandemia.

En síntesis, una recuperación en V, expedita y con un crecimiento superior al 6% anual coadyuvaría a reducir las desigualdades del país. Una recuperación en forma de K, acentuará esas desigualdades. El objetivo del presupuesto y la inversión gubernamental debiera estar orientado a atender a los más vulnerables, en las áreas de alimentación, salud y educación. Pero no puede ni debe ir sólo. Se requiere del concurso y compromiso de los sectores privado y social.

POR MARTHA BÁRCENA COQUI
MARTHA.BARCENA@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@MARTHA_BARCENA

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