Los alcaldes frente a Sheinbaum

La jefa de Gobierno prefirió posicionar a la ciudad como un apéndice político de la 4T

Los alcaldes frente a Sheinbaum
Carlos Mota / Un montón de Plata / Opinión El Heraldo de México

El desastre electoral que registró Morena en la capital del país pondrá a la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, ante un escenario totalmente inesperado e incómodo. 

De un día a otro Sheinbaum tendrá que sentarse a negociar presupuesto y prioridades con un bloque sustancialmente distinto del que se configuró en 2018. Personajes como Lía Limón (Álvaro Obregón); Mauricio Tabe (Miguel Hidalgo); Margarita Saldaña (Azcapotzalco); o Sandra Cuevas (Cuauhtémoc), configuran un escenario retador para la Jefa de Gobierno y su equipo.  

El problema de Sheinbaum no apareció con el accidente de la Línea 12 del Metro. Eso sólo lo desbordó. El verdadero problema es que Morena no supo construir una narrativa sólida sobre el futuro de la capital. 

Sheinbaum prefirió posicionar a la ciudad como un apéndice político de la 4T, despojándola de su carácter plural y desinflando sus aspiraciones como una gran ciudad en el escenario mundial. Su gobierno prefirió imprimir un sabor discordante con la realidad de millones de capitalinos, fantaseando con las etiquetas de “incluyente” y “solidaria”, cuando en realidad lo que la ciudadanía quiere es que la ciudad avance.  

De poco sirvieron las loas al proceso de vacunación, incluso manifestadas por personas opositoras a su gobierno. Lo que a la ciudad le falta es un plan maestro y una visión de futuro. Eso nunca lo ha tenido. Nunca hubo un plan para la ciudad. La industria de la construcción, por ejemplo, está notoriamente estancada. 

El gobierno de Sheinbaum inició en 2018 paralizando los grandes desarrollos que se construían, y reemplazándolos con su proyecto Frankenstein que exigía a los desarrollos incluir vivienda de interés social a precios accesibles en zonas de alta plusvalía. Evidentemente no funcionó.  

Claudia Sheinbaum no tiene futuro político propio si no se desmarca del gobierno central de AMLO. Ser obediente no le sirvió. De hecho, Morena no tiene futuro en la capital si no se crea un proyecto de amplia envergadura propio para la ciudad, independientemente del Tren Maya, de la Refinería de Dos Bocas o del Aeropuerto de Santa Lucía. Sheinbaum dejó a la capital a la deriva, y ahora su gobierno tendrá que negociar con nueve alcaldes de oposición las prioridades de los siguientes tres años.

El presupuesto de la Ciudad de México asciende a 217 mil millones de pesos al año. De eso, casi 40 mil millones es dinero asignado a las alcaldías. A la ciudad no le conviene que los nuevos alcaldes se confronten con la jefa de Gobierno como para quedar paralizada. Tampoco es deseable que se afiance la idea de dos ciudades, una oriental y otra occidental, como lastimosamente se quiso hacer ver ayer con memes en las redes sociales. Más bien urge un plan propio, independiente del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. 

POR CARLOS MOTA
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dza


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