TOUCHÉ

Jenkins vs. Jenkins II

El empresario estadounidense William Oscar Jenkins Biddle jamás imaginó que su legado terminaría dividiendo a su familia

OPINIÓN

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Alejandro Cacho / Touché / Opinión El Heraldo de México

La historia de avaricia y mezquindad en el seno de la familia Jenkins de Landa es digna de un Best Seller en la prestigiada lista del New York Times. Está por llegar a su fin un drama que, involuntariamente, reúne todos los elementos de una gran novela inspirada en hechos reales.

Comenzó con un empresario estadounidense que, en 1901, llegó a México. Aquí echó raíces. Su visión e incansable disciplina lo convirtió en uno de los empresarios más prósperos de la época. Salió adelante a través de los turbulentos años de la Revolución Mexicana. Como todo personaje legendario, para algunos fue benefactor y para otros, mercenario. Medio siglo más tarde, William Oscar Jenkins Biddle erigió la Fundación Mary Street Jenkins, en honor a su esposa. Este 2021 cumple 12 décadas como una de las instituciones filantrópicas más importantes de México.

William Oscar Jenkins Biddle jamás imaginó que su legado terminaría dividiendo a su familia. Su hijo mayor, Guillermo Jenkins de Landa, sostiene desde hace mucho una cruenta disputa legal por el control de alrededor de 200 millones de dólares, patrimonio de la fundación. Para conseguirlo, está dispuesto a todo, incluso, a encarcelar a su madre, la señora Elodia Sofía de Landa de Jenkins, y sus hermanos Roberto, María Elodia, Margarita y Juan Carlos Jenkins de Landa.

En días recientes, se publicó que se habían girado órdenes de aprehensión contra la señora Elodia Sofía de Landa de Jenkins, sus hijos y equipo de abogados. Además, se dijo que estaban prófugos. La familia culpa a Guillermo Jenkins de Landa de esa campaña de desprestigio que califica de dolosa y falsa. Además, aseguran que busca desacreditar la labor filantrópica que ha realizado la Fundación durante 60 años. Aseguran que están por localizarles y ejerciendo su derecho a una defensa objetiva en los tribunales. Aseguran que Guillermo Jenkins de Landa, (hijo primogénito) tiene la finalidad de generar una narrativa falsa y mentirosa, con la intención de apoderarse de un patrimonio que cuenta con un claro mandato y propósito.

Lo cierto es que hoy, la familia Jenkins de Landa, Eustace Jenkins y sus abogados, están sujetos a un ilegal doble juzgamiento y se les pretende presentar como victimarios, cuando en realidad son los principales afectados en la defensa de los intereses de la Fundación. Las órdenes de aprehensión giradas en su contra son ilegales, porque violentan el principio básico de cosa juzgada. Esta columna tiene copia de la resolución del agente Ministerio Público de la Federación, Alan Isaac Zamorano Dávila, quien el 4 de mayo de 2018 decretó el no ejercicio de la acción penal contra los Jenkins y sus abogados. Cualquier estudiante de derecho sabe que una resolución así es definitiva e inatacable.

Los enterados del caso pronostican que en próximos días se emitirán resoluciones que pondrán punto final a esta disputa legal. Desgraciadamente, el fin de la guerra filial de los Jenkins no se ve en el horizonte.

POR ALEJANDRO CACHO
CACHOPERIODISTA@GMAIL.COM
@CACHOPERIODISTA

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